Ponemos 1/10 de ml. de esencia en 9/10 de ml. de alcohol. Dilución 1/10.

De la dilución 1/10 tomamos 1/10 de ml. y en otro tubo lo ponemos en 9/10 de alcohol. Tenemos una dilución 1/100.

De la dilución 1/100 tomamos 1/10 de ml. y la ponemos en otro tubo en 9/10 de alcohol. Dilución 1/1000. Etc.

Veremos que en un momento dado desaparece la fragancia primaria (amargo) y prima el dulce y el pungente del alcohol.

Podemos usar varios métodos para oler y comparar. Según sea el método usado la esencia soportará una dilución mayor o menor.

Ejemplo: si olemos los extendidos en tubitos altos, distinguiremos sólo las fragancias más intensas. Si olemos en tacitas distinguiremos mejor. Si dejamos evaporar el alcohol (poniendo una gotita en la dilución sobre un vidrio), soportará aún mayores extendidos (en este último método deberemos cuidar de poner siempre la misma cantidad de líquido en una misma extensión, sobre igual superficie).

Podemos elegir cualquiera de estos métodos, podemos usar el vehículo que mejor nos parezca, pero para tener escalas comparativas deberemos usar siempre el mismo método, siempre el mismo vehículo y al extender no estar resfriados.

Si queremos extender resinas para sahumerios usamos como vehículo la madera desodorizada. Extendemos un gramo de resina en 9 gramos de madera, mezclamos muy bien en el mortero y continuamos con el mismo procedimiento. Probamos quemando.

Uno de los trabajos básicos de perfumería será el de contar con las esencias (líquidas o sólidas) representativas de todas las sensaciones de todos los géneros de percepciones (o de la mayor cantidad posible).

Cada una de esas esencias, debería tener su cartelito indicando qué extendido admite su fragancia primaria, su secundaria y su terciaria.

Así, como método de trabajo, cada vez que obtenemos una esencia, conviene extenderla y rotularla. De este modo vamos aprendiendo a trabajar con esto de la medida.

Debemos saber que muchas esencias muy concentradas son repulsivas, pero debidamente extendidas cambian y son muy útiles. No desechemos entonces nada sin antes haberlo extendido.

Entendemos pues, que al querer producir un perfume complejo, si tenemos nuestras esencias debidamente extendidas (estudiadas) las combinaciones serán matemáticas.

Pasemos a ver ahora, cómo presentamos nuestras fragancias.

Este tema se conoce como tratamientos y presentación.