¿Cómo se hizo este alcohol de limón?.

Exprimir limones. El jugo en vasija. Como queremos alcohol fragante al jugo le agregamos las cáscaras. Como el limón tiene poco azúcar y mucha acidez le agregamos unas cuantas cucharadas de azúcar común para ayudar al proceso. Dejamos esto a la temperatura ambiente (20-25ºc). A los dos días veremos que burbujea y el burbujeo aumentará al tercer día, entonces decidimos que está fermentado. Cuando el burbujeo disminuye podemos ya empezar a destilar el jugo (colado). Si lo dejáramos allí podría convertirse en vinagre por su fragancia característica, a menos que utilizáramos anhídrido sulfuroso (gas bacterizida) para evitar esa degeneración. De todos modos si somos cuidadosos sin necesidad de anhídrido comenzando la destilación a tiempo evitaríamos el vinagre.

Entonces destilamos el jugo ya fermentado. Este jugo tiene un porcentaje de alcohol (10,15,30 % según la fruta) y el resto agua, etc. Deberemos entonces hacer una destilación con fuego bajo para que los alcoholes, que se evaporan a menor temperatura suban antes, y por supuesto suspenderemos la destilación cuando aproximadamente la mitad del jugo se haya evaporado. Conviene hacer una primera destilación de toda la vasija antes de rectificar lo obtenido.

Al redestilar lo obtenido cuidaremos de tirar la «cabeza» (la primera parte de la destilación, no mucho) ya que es alcohol metílico y es veneno. El próximo alcohol será etílico, que es interesante, y la «cola» será la última parte del líquido que queda en el balón también la tiramos, ya que es práctica antigua. Esta destilación deberíamos realizarla a baño María evitando que el agua se evapore junto con el alcohol. Para aumentar la diferencia de puntos de evaporación le agregaremos previamente sal común, aumentando así la densidad del agua.

Para conocer la densidad del alcohol obtenido usamos el alcohometro.

Con éste sistema podemos obtener alcoholes de unos 75 u 80º.

aceites:

el aceite más simple de obtener es el de oliva. Machacamos bien las aceitunas, dejamos decantar la pasta y el aceite sobrenada. Rescatamos ese aceite para purificar y desodorizar deberemos filtrar muy bien. Mientras más refinado, purificado sea un aceite, más desodorizado será. En perfumería usamos mucho el aceite de ricino (vegetal) que tiene la propiedad de tener una gran capacidad de acumulación de fragancias.

Grasas:

compramos en una carnicería grasa de «pelle». Cortada en trocitos la derretimos al baño María junto con pedacitos de manzana (ayuda a una primera desodorización). En caliente la colamos y para desodorizarla aún más la trabajamos con alcohol (mezclando alcohol cuando está derretida al baño María, batiendo y dejando enfriar. Al enfriarse tienes el alcohol. (Podemos reiterar con nuevo alcohol).

Maderas:

conseguimos maderas, como el sándalo rojo, en droguerías o herboristerías, también podemos usar las maderas de la zona en forma de serrín que conseguimos en aserraderos. Para desodorizarlas utilizamos el mismo procedimiento usado en las grasas con alcohol, y reiterando. Así extraeremos de la madera las resinas que pudiera tener y consecuentemente su fragancia. Debemos tener en cuenta que usaremos la madera como vehículo en sahumerios quemados, así que para probar su grado de desodorización habrá que probar quemando.