Trataremos también de evitar la alteración que produce la luz en algunas fragancias utilizando recipientes oscuros.
Así mismo al guardar esencias o al preparar macerados, etc. llenaremos los frascos lo más posible, evitando el contacto con el aire, que también altera el producto. Por supuesto las tapas herméticas son fundamentales.
Resumiendo:
Hemos visto prácticamente diversas técnicas de extracción aplicadas a la obtención de esencias. Hemos extraído además clorofila y un colorante, cosa que nada tiene que ver con las esencias pero cuya utilidad comprendemos bien. Todo este sistema de extracción no hace estrictamente al oficio, cuya médula es la combinación proporcionada de fragancias, pero evidentemente es el esqueleto sobre el cual nos montaremos. Si no contamos con las esencias adecuadas nada podemos combinar.
Además de las esencias fragantes necesitaremos un vehículo que las transporte, veamos esto:
Vehículos: en los vehículos diluiremos, extenderemos en mayor o menor grado nuestras esencias (cristales, aceites, gomas o resinas). Los vehículos tienen que tener la capacidad de admitir esencia y de no alterar su fragancia. Así por ejemplo el agua destilada sería óptima, ya que es inodora, pero ocurre que muchas veces no admite físicamente a los aceites, no los diluye. El alcohol si diluye las esencias y muchas resinas, el problema será que tiene su fragancia propia. Trataremos entonces de escoger el mal menor.
Veamos cuales son los vehículos fundamentales y cómo obtenerlos.
Aguas destiladas, alcoholes, aceites, grasas, maderas.
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Agua destilada:
suele usarse mucho agregada a alcoholes para rebajarlos el grado sin enturbiarlos. También en vehículos complejos como cremas, jabones, etc. La obtendremos destilando el agua común y redestilando dos o tres veces más (bidestilada o tridestilada).
Alcoholes:
es bien conocido para nosotros el alcohol medicinal derivado de la caña de azúcar. Pero comparémoslo con este alcohol de limón. Veremos que son distintos. Si quisiéramos preparar una loción cítrica, mi vehículo más apropiado sería el alcohol de limón al que le agregaríamos las esencias del caso.
Podemos obtener muchos alcoholes que no se consiguen en el mercado. Los alcoholes resultan de la transformación de los azúcares a lo largo de un proceso conocido como fermentación. Es muy simple. Así que podemos obtenerlos de aquellas substancias (en general frutas) que son dulces.