Veamos las técnicas de extracción básicas:

  • triturado (mortero, licuadora, etc.).
  • prensado (prensas)
  • mecánicas extracción napolitana (esponja).
  • filtrado y decantación (filtros y centrifugadora).
  • destilación común (serpentín, balón).
  • destilación rectificación (balón serpentín simple y complejo).
  • calor infusión.
  • lixiviación (lixiviador).
  • enflorado (grasa, vaselina, estearina).
  • aceite antiguo (aceite, vaselina diluyentes líquida, glicerina).
  • macerado (alcohol 95º)
  • (Colorantes, clorofila)

A cada sustancia le corresponderá una técnica ideal de extracción, o bien técnicas combinadas. Antes de usar cualquiera de estas técnicas, separaremos del animal, vegetal, etc., las partes que son más fragantes y sobre ellas trabajaremos.

Las técnicas mecánicas utilizan el principio de romper, desmenuzar, la materia prima seleccionada.

Muchas veces se las utiliza como paso previo a la utilización de las otras técnicas. Para eso nos valemos de principios mecánicos, donde no interviene ni el calor ni el trabajo químico.

También basados en principios mecánicos separamos substancias gracias a su distinta densidad, a su distinto grosor, etc., ya sea dejándolas decantar o acelerando el proceso mediante centrifugado o filtrado.

En las técnicas de calor y en destilaciones en particular trabajamos basándonos en la volatilidad de los aceites esenciales que después de evaporarse serán condensados y recatados. Usaremos ciertos vehículos que trabajarán arrastrando los aceites pero sobre todo por acción del calor, más que por acción química. Al rectificar aprovechamos las distintas temperaturas de evaporación, los distintos puntos de condensación de esos vapores, lo que nos permitirá separar dos o más substancias concentrando, purificando la que nos interese.

Interviene también el calor en las infusiones (ejemplo preparación de té) y en las lixiviaciones (ejemplo preparación de café). Ambas técnicas son vistas prácticamente en medicina natural. De todos modos decimos que en nuestro caso deberán hacerse con sumo cuidado ya que las fragancias con el calor se escapan, se evaporan.

En las técnicas con diluyentes aprovechamos la propiedad que tienen las grasas y los aceites de absorber, concentrar las fragancias. En el caso del alcohol éste diluye y arrastra los aceites esenciales y las resinas.