Resumiendo:
si conseguimos en el mercado las esencias, colorantes, clorofila o vehículos necesarios los compramos. Si alguno no lo conseguimos lo fabricamos.
Con estos materiales en la mano trabajamos. Tenemos montado ya el esqueleto básico que nos permitirá trabajar en la parte central del oficio que, como decíamos, hace a la combinación proporcionada y armónica de las fragancias.
EXTENDIDO (Intensidad y volumen).
Volvamos al eneagrama de sensaciones.
Supongamos que queremos obtener un agridulce partiendo de un dulce y un ácido (3 y 5).
Tenemos esencia de banana y esencia de limón.
Sabemos que hay esencias más concentradas que otras. Esencias que admiten mayores diluciones que otras. Por ejemplo: si pongo una gota de esencia de banana en un litro de alcohol, se percibe el olor a bananas, pero si pongo una gota de limón en otro litro de alcohol no se percibe el olor a limón, se percibe solo el olor a alcohol. Concluimos entonces, que una gota de esencia de bananas no tiene la misma intensidad de fragancia que una gota de esencia de limón, no son equivalentes en cuanto a intensidad de fragancia. No sería correcto entonces para obtener un agridulce mezclas 3 gotas de es. de banana con 5 gotas de es. de limón. Tendríamos primero que hacerlas equivalentes (diferencia de intensidad con relación a volumen).
Este problema de la distinta concentración de fragancias y su equiparación lo resolveremos por medio del procedimiento que llamamos extendido.
La técnica del extendido nos permitirá, además de conocer qué intensidad de fragancia tiene una esencia, ponderar cual es la fragancia primaria, cual es la secundaria y cual es la terciaria con sus correspondientes intensidades.
Veamos primero esta técnica teóricamente.
Para extender una esencia necesitaremos un vehículo. El agua dijimos que tiene el problema de no admitir los aceites. Podríamos usar aceite de ricino, que agregaría un olor graso; o bien glicerina (idem.) o bien alcohol 80ºC, que agregaría un pungente dulce si es de caña. Cada vehículo tendrá su ventaja y su desventaja. Si usamos aceite o glicerina la densidad nos impedirá hacer mezclas rápidas. Así es que hoy usaremos alcohol.
Ya trabajando en oficio, a fin de tener esencias comparativamente válidas, deberemos usar siempre el mismo vehículo.