Volvamos ahora a nuestras sustancias:

Tenemos aquí un pomelo y un limón. Ambos son frutícolas, ambos ácidos, y no obstante son diferentes. Parientes pero diferentes. Descubrimos entonces que su fragancia-sensación no es pura, que ambos tienen fragancias-sensaciones secundarias y terciarias. En la Naturaleza, prácticamente todas las fragancias son compuestas. Además de una fragancia primaria (la más intensa) tienen fragancias secundarias y a veces terciarias o incluso cuaternarias. Así pues al hacer nuestras combinaciones y compensaciones tendremos que tener en cuenta estos secundarios y terciarios que agregaremos a la fórmula propuesta y que en algunos casos aprovecharemos y en otros trataremos de neutralizar.

Más adelante retomaremos esta problemática.

Pasemos a considerar ahora algo que si bien no hace estrictamente al olfato en cuanto tono (medida y proporción de la fragancia) va a ser el esqueleto básico sobre el que nos montaremos.

Cómo obtenemos las fragancias que queremos combinar?.

Cómo concentro o cómo separo del pomelo aquello que lo hace fragante?

En qué sustancia hay mayor concentración de fragancia?

Etc.etc.

Vayamos por partes.