En el Primer Ciclo se han realizado prácticas de concentración. Se han efectuado Catarsis y se ha trabajado en operativos y tonicidad.  Los coetáneos advierten que en una semana, cada uno mantiene unas 112 horas de vida en las Criptas absorben sólo dos. Puede comprenderse las dificultad que existe para lograr el cambio interior y el desarrollo acelerado de la conciencia con tan poco tiempo.

De Todas maneras, cada cual puede apreciar que intensificando el entrenamiento (aún cuando no se aumente el tiempo de trabajo) se producen fenómenos internos que algunas veces resultan sorprendentes.

El Segundo Ciclo tiene como objeto intensificar la actividad interior sin aumentar el tiempo de las reuniones.  Podrá observarse que en esta etapa, que cosas aparentemente “extraordinarias” pueden llevarlas a cabo con gran facilidad cualquier coetáneo que haya seguido el Primer Ciclo con cierta dedicación.

Reemplazaremos aquí los anteriores ejercicios de catarsis por los de crítica; los de concentración por los de control y los de meditación para el desarrollo de la memoria.

Se mantendrán las prácticas de tonicidad.

No existen aquí operativos ni movilización.