27 Octubre 1975
Consideraciones sobre Simbólica
00:25:10

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Transcripción:
Esther Vázquez (Parc Òdena – Barcelona)
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Bien, antes de pasar a otro tema, consideremos un poco el trabajo de simbólica.

Cuando nosotros estudiamos simbólica estamos considerando un caso particular de trabajo de los impulsos en el coordinador. Es decir, estamos viendo un mecanismo de la mente que llamamos genéricamente “mecanismo abstractivo”.

Estamos trabajando en una de las vías posibles que puede tomar el impulso.

Los posibles trabajos de la mente según que estos impulsos tomen vías abstractivas, según que estos impulsos tomen vías asociativas.

Es claro que hay muchas formas de trabajos abstractivos de la mente. Una de las formas del trabajo abstractivo es esta que luego se va a manifestar en la respuesta al mundo, como símbolo. Tal sucede en las estructuraciones plásticas en las culturas primitivas.

De tal manera que cumplen estas estructuraciones abstractas con muchas funciones. Algunas de estas funciones son, en el caso de las construcciones colectivas simbólicas, cumplen con las funciones de ordenar espacio, tal como estuvimos estudiando en los casos de erigir pirámides, mastabas, zigurats, etcétera, en lugares planos, campos abiertos; como puntos que servían de referencia.

De manera que en ese vacío de espacio y por necesidad de referencial se levantaban también aquellas construcciones. Pero cumplían con otras muchas funciones esas construcciones. No sólo era para ver una cosa que fijaba espacio, fijaba un punto central del espacio sino también servía de referencia a los que estaban en la distancia y servía de punto de observación, como en el caso de las construcciones militares, a los que se colocaban dominando ese espacio. Y luego le iban agregando una cantidad de funciones suplementarias que venían todas estas a reforzar la primera necesidad con que se encontraban estos pueblos en un espacio abierto.

Esta necesidad de fijar referencias no es una necesidad sólo abstracta que se formaliza luego simbólicamente, encuadrar espacio y buscar referencia; sino que es una necesidad que antes de estar trabajando a nivel de coordinador, a nivel de conciencia; ya está trabajando a nivel de sentidos y lógicamente a nivel de memoria.

Hay sentidos, como estudiamos el otro día en las experiencias hechas con aquella rana, hay sentidos como el ojo, que ya de alguna manera están haciendo abstracciones. Es decir, están eliminando una cantidad de caracteres del objeto para quedarse con los caracteres más importantes.

En el electrodo que colocábamos a la salida del nervio óptico de la rana observábamos que los bits de descarga de un ciclo segundo que se iban produciendo en el ojo frente a la pantalla aquella por la que se pasaban cantidad de objetos, no variaba. Ahí estaba el ojo, ahí estaba el impulso registrándose. Pasábamos una cantidad de objetos, seguía sin registro el ojo, el ojo mismo, no estamos hablando de niveles más internos.

Pero resulta que cuando colocábamos una forma abombada y a esta forma abombada le dábamos movimiento, entonces el ojo empezaba a ciclar, de un modo característico como sucede en la percepción óptica.

Así que se necesitaron por lo menos dos requisitos para cumplir con esto de ser detectado por el ojo. El requisito de una determinada forma, la forma abombada propia de la cabeza de los insectos, y además que tuviera movimiento.

Sabíamos por otra parte que si colocábamos delante de ese ojo una forma de insecto pero sin movimiento tampoco había registro. La rana se nos movía con insectos muertos a su alrededor.

De manera que cumpliendo con esas dos condiciones de movimiento y forma, podía prescindir ese ojo de rana de antenas, alas, patas, etcétera; podía prácticamente abstraer una cantidad de características del objeto, quedándose con las características esenciales como para definir ese objeto alimenticio.

Ese objeto alimenticio bastaba con que tuviera movimiento y tuviera una determinada forma y se podían abstraer una cantidad de características. Ahí está trabajando el ojo ya abstrayendo.

De manera que no podemos atribuir a coordinador o a conciencia, a veces, trabajos abstractivos cuando están ya, preparados los órganos de percepción, preparados para hacer ese tipo de reducciones. Ese es un caso muy claro.

Pero claro, así como estamos observando en el ojo esos mismos trabajos de reducción abstracta pueden estar trabajando en memoria. Sin necesidad de llegar todavía a los complejos mecanismos de conciencia en donde la abstracción se hace muy evidente. ¿Van siguiendo eso, no es cierto?

En las experiencias hechas hace unos dos o tres días acá en cámara de silencio, un poco rudimentaria por otra parte; se observó entre otras cosas lo siguiente.

Se desprovee al sujeto de impresiones y dejando de lado a los fenómenos alucinatorios del caso, se observa que inmediatamente y a la falta de estímulos externos se empieza el barrido de los sentidos, siguiendo con un orden aproximado así.

En primer término barre el ojo, no encuentra respuesta. Inmediatamente de no encontrar respuesta empiezan los puntos y los puntos brillantes y de colores y todo aquello. Coordinador reconoce la alucinación, barre y busca por el oído. No reconoce apoyo auditivo. Empiezan las voces, los sonidos de tipo alucinatorio. Reconoce coordinador falta de referencias en el apoyo auditivo. Sigue barriendo. Olfato y gusto poco dicen.

Rápidamente pasa al tacto. El tacto está difundido, precisamente por estar colocado ese cuerpo en un baño de agua salada a temperatura de piel. De tal manera que el registro de terminación del cuerpo desaparece. Ya no se sabe si el cuerpo es muy grande, el cuerpo es muy pequeño o qué.

Hemos suprimido no sólo impresiones visuales, auditivas, gustativas, táctiles sino que también hemos difundido la piel, hemos difundido el tacto por esa cuestión del baño a temperatura externa de piel y porque hemos colocado al sujeto suspendido flotando.

Quedan sólo los registros de los sentidos internos. Quedan los registros kinestésicos y los registros cenestésicos. Pero ¿qué hace el coordinador en su barrido de sentidos?

Busca impresiones visuales, no hay registro. Dispara su alucinación. Reconoce. Desparece esa alucinación. Busca registros auditivos. No aparecen registros, dispara alucinación. Busca en los otros sentidos. No aparece registro. Llega al tacto.

En el caso experimental observado el otro día se vio que no había registro táctil tampoco. Como la situación ya era bastante asfixiante para el sujeto en cuestión entonces comenzó a revisar algunos movimientos kinestésicos y de tensiones musculares como para darse cuenta que su cuerpo estaba presente e incluso se tocaba las manos y cosas por el estilo para tener referencia.

De manera que no sólo a nivel de coordinador sino a nivel de sentidos, en el caso de las observaciones en la rana y en el caso también de las observaciones de los sentidos humanos se ve que está primero el barrido de registro. Y no habiendo barrido de registro se va pasando de sentido en sentido ¿no es cierto? Hasta que se tiene un punto de apoyo y con ese punto de apoyo se puede estructurar la cosa.

Si nada de eso funciona, el salto de referencias de los sentidos no va de sentidos externos a sentidos internos. De ninguna manera. Salta de sentidos externos a memoria ¿y esto por qué? Salta de sentidos externos a memoria porque el sentido interno no sólo por la terminación de receptores nerviosos sino por la localización en las áreas cerebrales correspondientes, es difuso.

Estos registros de los sentidos cenestésicos son registros difusos y no sirven a la estructura psicofísica para tener referencias. De tal manera que si desproveemos a nuestro sujeto de impresiones externas, en lugar de buscar referencias en sentidos internos, salta a memoria. Bien.

Si en memoria encuentra una vía asociativa coherente el sujeto tiene referencias. Es decir, en un primer momento se da cuenta que está ahí porque participó en la preparación del experimento. En un segundo momento se da cuenta que está ahí porque de ninguna otra manera podría estar en una situación como esa que se le presenta. Se da cuenta además que está en un nivel vigílico porque pone en marcha los mecanismos de reversibilidad. Se da cuenta que no está durmiendo porque va a las fuentes de los sentidos, va a las fuentes de la memoria, hace evocaciones, hace traslados de tiempos, compara el futuro con el pasado, tiene sentido autocrítico se da cuenta que está despierto.

Pero resulta que de todas maneras las cadenas asociativas están influidas por los impactos cenestésicos internos. Ejemplo.

Comienza a funcionar el termo calefón muy suavemente y aunque este sujeto tenga los oídos perfectamente ocluidos hace un registro de oído externo. Se toma del dato pero no lo puede localizar. Entonces inmediatamente ese registro aparece como visualizado. Se trata de un auto que pasa por la calle, según él.

Resulta que el abdomen del sujeto está ahora afuera del agua y esa parte queda descubierta. Al estar descubierta esa parte le sirve de punto de apoyo táctil y entonces ¿qué pasa con sus asociaciones? Pasa que empieza a ver dos perros que caminan delante y resulta que uno de los dos perros se separa. Y ese perro que se separa ahora está mordiendo el estómago de su hermano, situación que sucedió hace quince años, por ejemplo.

Entonces las cosas en un momento dado sirven de apoyo, si son estímulos externos. Pero resulta que las cadenas asociativas siguientes desvían esos y traducen el impulso de un modo totalmente incorrecto y que al sujeto no le sirve para ubicarse, para tener referencias.

Desde luego que se fija y conoce la traducción de los impulsos y dice, claro, estoy viviendo esta imagen de mi hermano mordido por el perro en el estómago, porque tengo el registro en el estómago, de esta parte que está fuera del agua ¿comprenden esa secuencia?

De manera que se da cuenta de que hay registro y de que hay traducción de esos registros. Pero al hacer eso, escapa de la referencia que tenía en memoria de que ahora está haciendo determinado experimento. Entonces la memoria que era coherente hasta un momento dado, de que estoy aquí haciendo este experimento y todo aquello, al recibir un impacto toma sus cadenas asociativas. Y al tomar esas cadenas asociativas entonces memoria no está sirviendo para referencia. Memoria está sugiriendo una cantidad de imágenes de acuerdo a los impulsos que pueden llegar débilmente por sentidos externos o por sentidos internos. Sirve para tomar datos, confrontarlos con otras cosas y largar sus cadenas asociativas.

Pero resulta que la guía de la mente, que estaba empeñada en ubicar al sujeto en ese momento y en ese espacio, desaparece. Queda sometida a la acción de las sugerencias asociativas.

Si tal cosa sucede, es decir que nuestro sujeto no tenga referencias de sentidos externos ni referencias de memoria coherente, nuestro sujeto queda totalmente librado al juego de la cenestesia. En ese caso sin poderla interpretar.

Así nuestro sujeto empieza a pensar por ejemplo, que no es un experimento, que en realidad eso del experimento, de que estaba participando y que se puso a hacer con otra gente, no, eso lo ha soñado. De locos.

Resulta que ahora está en esa situación que no se sabe explicar y que todo lo que pensó antes con respecto a que estaba haciendo un experimento, en realidad no es así sino que ha soñado que está haciendo un experimento y que a lo mejor podría estar muerto.

Vuelta a la rueda. Entonces empiezan de nuevo los impulsos de nuevo de los destelleos, pero ahora los destelleos son estrellas. Como el sujeto no tiene referencia espacial es una especie de astronauta de cuerpo muy amplio perdido en el cosmos.

Y así siguiendo con ese tipo de barridos de impresiones cenestésicas, de traducciones de impulsos y de descolocación del sujeto.

Eso va sucediendo en todos los aparatos. La necesidad de referencia. Y cuando se pierde referencia se pierde ubicación y se pierde seguridad en la propia estructura.

Llevando estos problemas que surgen en sentidos y en memoria, esto de buscar la referencia con ciertos datos y abstraer cosas que no vienen al caso para quedarse con la referencia. Llevando esto mismo a nivel de conciencia, nos encontramos con los mecanismos abstractivos, que van separando una cantidad de elementos que no vienen al caso, igual que el ojo de la rana. Van separando una cantidad de elementos para tomar referencia.

Entonces cuando nosotros estamos estudiamos simbólica, estamos simplemente viendo cómo el ojo, o coordinador en todo caso, estructuran las referencias. Y no estamos haciendo ninguna otra cosa más.

Estamos viendo cómo estructura las referencias y cómo se ubica frente a los objetos dados. Pero nosotros no sacamos consecuencias interpretativas como se hace en alegórica. Ni tratamos a los símbolos tampoco como hace el ocultismo o todos aquellos ¿no es cierto?

Estamos viendo cómo hace el ojo, cómo busca sus referencias y cómo integra las figuras. Y de ese modo estamos observando el mecanismo de abstracción de la mente ¿se comprende en lo que estamos?

Diferente a otra vía también abstractiva pero que cumple con funciones diferentes también como es la respuesta sígnica. Cosa en la que nos vamos a meter enseguida.

Cuando la mente trabaja con signos y no con símbolos, entonces la función de esa abstracción va a ser de otra naturaleza. Va a ser de una naturaleza muy distinta cuando se organiza en signos la representación. Muy diferente a cómo se organiza en símbolos.

Cuando se organiza en símbolos tenemos siempre el problema de la referencia de la mente, de la estructuración para tener referencias. Y de abstracción de cosas secundarias pero siempre buscando referencias.

Es cierto que al símbolo se le pueden considerar otras cualidades. Por ejemplo, una cosa es describir un objeto simbólico y otra cosa es ver con qué función cumple en una sociedad dada. Si nosotros, como en el ejemplo que poníamos el otro día, reducimos a símbolo un auto norteamericano de la década del cincuenta y observamos el auto de la década del cincuenta, nos damos cuenta que los fabricantes no lo hicieron para que el ojo lo redujera a símbolo. Eso está muy claro. Por supuesto que no es así.

Y también nos damos cuenta de todas las cosas que rodean a ese fenómeno. Su exceso de cobertura y bueno, responde a un momento de bonanza y también a un momento de producción de mucho hierro que hay que consumir ¿no es cierto?

En los autos grandes también en ese momento tenemos una bonanza de combustible. Entonces no hay problemas. Grandes motores para ir a gran velocidad por grandes rutas. Eso corresponde a un momento. El diseño de ese objeto corresponde a un momento histórico dado, corresponde a situaciones económicas, políticas, sociales, nos marca el momento de una cultura también.

Claro, sí, podemos sacar esas conclusiones. Pero ese no es el objeto del estudio en simbólica que es totalmente abstracto y para ver qué hace el ojo y qué hace la conciencia para estructurar el objeto presentado.

El estudio de simbólica no saca ese tipo de conclusiones. Ahora, dirán, pero qué hace que en una época dada y en un sistema económico dado, como es el sistema fascista por ejemplo, pongan grandes columnatas, pongan techos aplastantes, hagan todo a escala no humana sino al revés, que lo humano aparezca como hormiga ¿no es cierto?

Claro hay una forma de estructurar el espacio ahí que podría haberse resuelto de otro modo. Corresponde a un momento. Corresponde también a una situación económica, social y a una concepción incluso del Estado ¿no es cierto?

Todo eso está jugando y esas son consecuencias que se pueden sacar de ese contexto, pero en el estudio simbólico en sí, lo que hacemos es la reducción de todos los elementos que no vienen al caso y ver cómo se comporta el ojo.

Al ver el comportamiento del ojo vemos también cómo estructura la conciencia y cómo se liga al objeto, cómo busca las referencias en el objeto dado. Eso es todo lo que hacemos en simbólica. Lo demás son consecuencias.

Entonces si hacemos reducción simbólica, lo visto hoy. Eso es reducción simbólica.

Si vemos funcionalidad del objeto, y bueno, como cuando se estudiaba la Acrópolis que no se descartaban sus contextos ideológicos, culturales, económicos, etcétera.

Como cuando se veía ese barrio de Dinamarca con ese tipo de urbanización tan especial. No se hizo eso para que uno lo mirara desde un avión, en forma de círculo, como si fuera un ojo. Esos barrios de Dinamarca están hechos así para ahorrar espacio, para que quepa mucha más gente, para que las carreteras puedan comunicar todos los puntos, para que haya pequeños jardines y la gente pueda hacer sus cosas, incluso para dar deshago respiratorio a la ciudad ¿no es cierto?

Claro, pero cuando estamos haciendo reducción simbólica, estamos sacando, estamos abstrayendo todo eso y nos estamos quedando con la forma, cómo se presenta al ojo y cómo hace el ojo para tener referencias. Para integrar espacios y tener referencias. Ese es todo el problema de la reducción simbólica.

Si ustedes a eso le quieren agregar luego consideraciones funcionales o consideraciones de otro tipo, enhorabuena. Cómo no. Pero en la reducción simbólica la idea es clara de que se está viendo cómo se ubica el ojo o cómo se ubica la conciencia frente a una presentación simbólica. Cómo busca referencias.

Y cuando no encuentre esas referencias van a empezar a agregarse a los símbolos todos esos sistemas de alegorías recargadas que vamos a encontrar en las construcciones fuertemente teñidas de ideología religiosa, por ejemplo.

En construcciones teñidas de ideología religiosa no vamos a encontrar simplemente símbolos que lleven el ojo hacia arriba y entonces coloquen al observador en una disponibilidad hacia lo alto. No sólo eso. Sino que vamos a encontrar al símbolo cubierto, recargado de alegorías, que van a ser sumamente sugestivas para el sujeto, aunque no entienda mucho de qué se trata. Van a ser sugestivas por la carga psíquica que tienen y por todo el sistema asociativo que van a desencadenar en la mente.

Pero en el caso de la posición frente al símbolo no hay sistemas asociativos en juego. Hay simplemente búsqueda de referencia en el espacio y esa búsqueda de referencia en el espacio el ojo la resuelve de un modo u otro.

Y los que construyen esas cosas, sean símbolos colectivos, grandes construcciones o sean símbolos individuales, como en el caso de un sujeto que hace una pintura, como en el estudio que hicimos de aquel yantra tibetano, o en las producciones de los esquizofrénicos aquellos que eran similares a las tibetanas. En ese caso el sujeto está haciendo también su referencia, está haciendo su enmarque, su encuadre, está viendo cómo se ubica el ojo o la mente frente a esas producciones y no mucho más que esto.

Así que estamos trabajando por abstracción, eliminando todos los otros elementos para un análisis simbólico, todos los otros elementos que nos puedan llevar por vías asociativas o vías de otra naturaleza. Y eso es todo lo que se hace en simbólica. Se hace algunas prácticas para entender cómo se emplaza el ojo, cómo se emplaza la conciencia frente a los objetos propios.

¿Qué estamos estudiando? Estamos estudiando un mecanismo particular de la conciencia al cual llamamos mecanismo de abstracción. Y este mecanismo de abstracción relacionado con los sentidos y puesto frente a objetos. Y además cuando se realiza una producción es una forma de respuesta compensatoria al mundo.

Y hemos visto que en pueblos primitivos sobre todo, la superabundancia de la plástica corresponde muchas veces a teorizaciones de la realidad, que verbalmente no se pueden formular, que científicamente no se pueden formular y en donde el símbolo sí resuelve el problema de ubicación frente al mundo.

En la plástica de muchos pueblos encontramos verdaderas soluciones simbólicas a problemas de la naturaleza, a problemas de medio, a problemas de existencia y a problemas psíquicos también; encontramos soluciones plásticas que no pueden ser formalizadas y que no pueden ser teorizadas. Y allí donde no haya teorías coherentes sobre el mundo y no haya forma de entender la realidad, o vamos a largar una producción simbólica de tipo abstracto o vamos a largar una producción alegórica como es una Mitología o como es una Cosmogonía o como es una Religión llegado el caso ¿no es cierto?

Pero eso ya es introducirnos en otro terreno que es estudio de las alegorizaciones, cómo funcionan los mecanismos de asociación, compensando también dificultades de apresamiento del objeto.

Pero para llevar bien el estudio es bueno distinguir el trabajo que estamos haciendo cuando estamos tomando una vía abstractiva diferente a cuando tomamos una vía asociativa. Así que cuando estamos estudiando símbolos, eso. Emplazamiento del ojo y emplazamiento de la mente, la mente frente a objetos o en algunos casos elaboración de objetos para suplir problemas de medio.