¿A quién está dirigida?

Se ha explicado que el trabajo del Sector comienza con aquellos que son miembros de la estructura. La actividad de frecuentación empieza entonces cuando el nuevo delegado de grupo se integra a la estructura del Movimiento.

Si bien se frecuenta a todos los miembros del Consejo, el Administrativo pondrá especial atención en los nuevos, ya que es durante las primeras semanas de participación donde se pierde un mayor porcentaje de miembros. La prioridad será entonces la frecuentación de aquellos miembros que se desconectan (es decir habiendo asistido a una reunión semanal, dejan de hacerlo), los autoexcluídos (han faltado a más de dos reuniones seguidas) y luego todos los demás miembros de ese Consejo.

El administrativo necesita entonces tomar nota de la participación de cada miembro del Consejo en la reunión semanal y de la frecuentación del mismo.

¿Qué es la frecuentación?

Es hacer contacto, personal, telefónico, etc., con miembros de la línea, con el interés de facilitar la integración de la persona a nuestras actividades, al Movimiento y con la intención de ayudar a la persona, atender a sus dificultades, o resistencias ayudando a resolverlas. Siempre basados en que al resolverlas se va a beneficiar de nuestro trabajo. El interés debe estar puesto en el otro. Si alguien se beneficia a su vez estará en condiciones de ayudar a otros y así el trabajo común se expande.

Frecuentar es establecer un vínculo personal con cada uno de los miembros del Consejo, por medio del cual el Administrativo logra que todos los miembros de su Consejo tengan el apoyo y los instrumentos necesarios para llevar adelante las actividades del conjunto y se ocupa de que todos los miembros trabajen sincronizadamente hacia el cumplimiento del objetivo de ese consejo, yendo a buscar a aquellos que se van quedando para sumarlos al ritmo del conjunto.

Trato personalizado

Cada persona es lo más importante para sí misma y por lo tanto la gente necesita atención. Si se la tiene como a un objeto contable, la persona en cuestión no se sentirá muy inclinada a participar en nuestras cosas. Por eso se ha explicado que alguien debe atender a las personas. Esa es tarea de las Funciones. En la frecuentación los Administrativos deben atender a la gente personalizadamente, es decir en cuanto ser humano, como individuo, con su propia subjetividad, intereses, intenciones, confusiones, etc.

Actitud

Se trata de mantener un tono interno, una actitud positiva de facilitar al otro el acceso a la mejor experiencia posible de lo que es el Movimiento. La actitud deberá ser una de gran libertad interna. Yo no estoy ahí para vender nada ni para convencer a nadie de nada, sólo quiero transmitir lo que para mí es más valioso e interesante: mi contacto con la doctrina y mi participación en el Movimiento. Lo hago por solidaridad humana y porque me gusta!

Esa actitud de profunda libertad interna al hacer frecuentaciones se percibe por el otro como «algo especial» e interesante, y me libera a mí de tener que jugar un rol, o vender imágenes o tratar de dar explicaciones complicadas sobre cosas que no vienen al caso.

Temas de la frecuentación

El vehículo para establecer esa conectiva personal es la información. Informo sobre las actividades de la línea, los próximos pasos de calendario, y otras cosas que estén ocurriendo en el Movimiento y sean de interés para la persona.

En muchos casos coordino con la persona actividades próximas (puesto que no siempre frecuento desconectados sino también a gente que está participando).

Procuro siempre dar algo. No sólo emotivamente y como actitud sino algún material, apunte, boletín, calendario, etc., algo que pueda servir a la persona a nivel informativo para acrecentar su conocimiento y comprensión de nuestras actividades.

Ámbitos y tiempos.

La frecuentación se desarrolla en la casa de la persona, en el trabajo, en un café, etc., en cualquier momento que sea conveniente para ambos.

No necesito horas…, 15 o 20 minutos muchas veces será suficiente. A menos que haya cuestiones de interés para ambos y muy a gusto, como se habla con amigos, se haga más larga.

Será oportuno generar encuentros sociales con los miembros, aparte de las actividades de militancia.

Continúo frecuentando hasta que tenga indicadores claros de que la persona no quiere saber más ni participar (esto en el caso de alguien que no esté participando regularmente), a mis pares los contacto permanentemente hasta que comiencen a regenerar lo cual indicará desde luego, un salto de cualidad y yo podré aplicar esa energía en algún otro. Luego de producido ese salto de cualidad, la frecuentación ya no será necesaria para retener sino para pasar y recibir información e intercambiar experiencias.

En cuanto a la frecuencia debemos hacerla en plazos breves, ya que períodos largos hacen que mucha gente se pierda.