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Las experiencias guiadas, están agrupadas según intereses de:
- 1º reconciliación con el pasado;
- 2º ubicación en el momento actual;
- 3º propuestas a futuro y
- 4º sentido de la vida.
Tal ordenamiento no implica que deban efectuarse en esa secuencia.
Cada experiencia guiada, se presenta en el enmarque de una reunión semanal. El instructor toma la reunión que le parece adecuada de acuerdo a las características de su comunidad y la desarrolla íntegramente. Semana tras semana, puede ir cambiando de experiencia, o bien repitiendo aquéllas en las que observe necesidades conjuntas de profundización.
En cuanto a las reuniones estacionales, se realizan precisamente en los días de cambio de estación (verano, otoño, invierno y primavera). Para ello, el instructor toma experiencias guiadas de fácil ejercitación, considerando que muchas personas asisten por primera vez a esos encuentros. Finalizada la reunión, que en todo es similar a cualquiera de tipo semanal, realiza la promoción de miembros adherentes a activos, concluyendo los actos de ese día con un ágape de camaradería.
Tanto las reuniones semanales como las estacionales, se pueden comenzar con la lectura de un tema formativo o explicaciones sobre parágrafos de La Mirada Interna. En todos los casos, es recomendable que el comentario escogido guarde relación con la experiencia guiada de ese día.
En cada experiencia, los puntos aparte marcan silencios que el instructor ajusta de acuerdo a la complejidad de las imágenes propuestas. A su vez, los asteriscos, denotan silencios más prolongados que van desde unos segundos a un máximo de dos minutos, permitiéndose de ese modo que los practicantes tengan tiempo de elaborar sus propios núcleos de problema.
Toda experiencia comienza con un relax guiado externo de dos o tres minutos, en el que se sugiere el aflojamiento de las tensiones musculares de cabeza y tronco, sin preocuparse de las extremidades.
De ese modo, el instructor sugiere registros de calma, pesadez, blandura y tibieza que recorren: frente – ojos – nariz – boca – mandíbulas – cuello – hombros – espalda – cintura – nalgas. Posteriormente: hombros – pecho – abdomen y bajo vientre.
Inmediatamente comienza, pausadamente, la lectura de la experiencia guiada.