(14)

Audio 1 – Primera grabación en español

 

Audio 2

 

Aclaración sobre la experiencia a llevarse a cabo

Esta experiencia tiene por finalidad reconstruir una es­cena conflictiva del pasado, siguiendo el hilo conductor de una “fobia” o de un temor irracional excesivo. Se par­te de una premisa según la cual, dicho temor está ligado necesariamente a situaciones conflictivas que deben re­vivirse para desposeerlas de su carga opresiva. Si ello sucede y el conflicto se integra correctamente, la fobia debe perder intensidad.

Experiencia guiada

Me encuentro en un lugar totalmente oscuro. Tantean­do con el pie, siento que el terreno es irregular: entre ve­getal y pedregoso. Sé que en alguna parte hay un abis­mo.

También percibo cerca mío, a ese animal que siempre me provocó la inconfundible sensación de asco y terror. Tal vez un animal, tal vez muchos… pero es seguro que algo se aproxima irremisiblemente.

Un zumbido en mis oídos, a veces confundido con un viento lejano, contrasta el silencio definitivo. Mis ojos muy abiertos no ven, mi corazón se agita y si la respira­ción es fina como un hilo, la garganta oprime el paso de un sabor amargo.

Algo se acerca, ¿pero qué hay atrás mío que me eriza y que enfría mi espalda como un hielo?

Mis piernas flaquean y si algo me atrapa o salta sobre mí desde atrás, no tendré defensa alguna. Estoy inmó­vil… Sólo espero.

Pienso atropelladamente en el animal y en aquellas ocasiones en que estuvo cerca mío.

Especialmente, en aquel momento. Revivo aquel mo­mento. (*)

¿Qué pasaba entonces? ¿Qué sucedía en mi vida en­tonces? Trato de recordar las frustraciones y los temores que me acompañaban cuando ocurrió aquello. (*)

Sí, yo estaba en una encrucijada de mi vida y ella coin­cidió con el accidente del animal. Tengo necesidad im­periosa de encontrar la relación. (*)

Advierto que puedo reflexionar con más calma. Admito que hay animales que suscitan una reacción de desagra­do en casi todo ser humano, pero también comprendo que no todos se descontrolan en su presencia. Pienso situación que vivía cuando ocurrió aquello. (*)

Ahora, ya en calma, trato de sentir qué parte de mi cuerpo es la que protegería del peligro animal. Luego re­laciono esa parte con la situación difícil que vivía cuando ocurrió el accidente, tiempo atrás. (*)

Pues bien, el animal provoca en mí, la aparición de ese momento de mi vida que no está resuelto. Ese momento oscuro y doloroso que a veces no recuerdo, es el punto que me debo aclarar. (*)

Veo hacia arriba un cielo límpido y adelante el arrebol de un nuevo amanecer. Muy rápidamente, el día trae consigo la vida definida. Aquí, en esta pradera suave ca­mino con libertad sobre una alfombra de hierbas cubierta de rocío.

Un vehículo se aproxima a gran velocidad. Se detiene a mi lado y de él descienden dos personas vestidas con guardapolvos blancos. Me saludan cordialmente y me di­cen que han capturado al animal que me provoca sobre­salto. Explican que cuando reciben un mensaje de ese ti­po, salen a la caza y luego se lo muestran a la persona afectada para que lo estudie bien. Seguidamente, ponen al animal cuidadosamente resguardado ante mí.

Efectivamente, se trata de un ejemplar indefenso. Aprovecho para examinarlo muy despacio desde todos los ángulos y distancias. (*)

Los hombres lo acarician con suavidad y el animalito responde amigablemente. Luego, me invitan a que haga lo mismo. Siento una fuerte aprehensión, pero al sacu­dón primero que siento en la piel, sigue un nuevo intento y luego otro, hasta que finalmente, puedo acariciarlo. (*)

El responde con actitud pacífica y movimientos suma­mente perezosos. Luego se va reduciendo de tamaño hasta desaparecer.
Mientras el vehículo parte, trato de recordar nueva­mente la situación que vivía cuando (hace mucho tiempo) la presencia del animal me provocó terror. (*)

Experimento un fuerte impulso y empiezo a correr de­portivamente, aprovechando la mañana y su aire salu­dable. Me muevo rítmicamente y sin fatiga al tiempo que respiro en profundidad. Acelero la velocidad sintiendo los músculos y el corazón, trabajar como una máquina perfecta.

Corriendo libremente recuerdo mi temor, pero siento que soy más fuerte y que pronto lo habré vencido para siempre.

Mientras el sol ilumina desde lo alto, voy acercándome velozmente a mi ciudad con los pulmones henchidos y los músculos en sincronización perfecta. Siento aquellas partes de mi cuerpo en las que hacía presa el temor fuertes e inatacables. (*)

Intercambio sobre la experiencia

Los concurrentes discuten sus experiencias.

Recomendación

Considerar si se ha podido reconstruir la escena conflictiva ligada al temor irracional. Observar si se ha logrado vencer las resistencias en los núcleos de proble­ma propuestos. De ser así. verificar en la vida diaria el re­sultado obtenido. Si, en cambio, las resistencias no fueron superadas o el conflicto no pudo ser re­construido, se sugiere repetir la experiencia.