Audio 1 – Primera grabación en español

 

Audio 2

 

Audio 3

 

Aclaración sobre la experiencia a llevarse a cabo

Las dificultades en el ejercicio de ascenso, están rela­cionadas con el temor a las caídas. Ello puede deberse a problemas físicos. También a accidentes sufridos en al­gunas subidas. Pero pueden ser el reflejo de la situación “inestable” que uno está viviendo en el momento actual.

La angustia por no alcanzar un objetivo y la ansiedad por el futuro incierto, se ven confirmadas por problemas en los ascensos de la imagen. La movilización de la ima­gen, habilita para que la conducta se oriente posterior­mente, en la misma dirección.

Experiencia guiada

Es de día. Entro en una casa. Comienzo lentamente a subir unos escalones. Llego a un primer piso. Continúo subiendo. Estoy en la azotea.

Observo una escalera de metal en espiral. No tiene ba­randas de protección. Debo ascender, para llegar a un tanque de agua. Lo hago despacio.

Estoy sobre el tanque de agua. Su base es pequeña. Toda la estructura se mueve por las ráfagas de viento. Estoy de pie. (*)

Me acerco al borde. Abajo veo la azotea de la casa. Me siento atraído por el vacío pero me repongo y continúo mirando. Luego paseo la vista por el paisaje. (*)

Arriba mío hay un helicóptero. Bajan de él una escalera de soga. Los travesaños son de madera. Tomo la escale­ra y apoyo ambos pies en el último barrote. El aparato su­be lentamente. Allá abajo queda el tanque de agua cada vez más pequeño. (*)

Subo por la escala, hasta llegar a la compuerta. Trato de abrirla pero está trancada. Miro hacia abajo. (*)

Han corrido la puerta de metal. Un joven piloto me tien­de la mano. Entro. Subimos a gran velocidad.

Alguien anuncia que hay una falla en el motor. Al poco tiempo escucho un sonido de engranajes rotos. La héli­ce se ha atascado. Empezamos a perder altura cada vez más rápidamente.

Se distribuyen paracaídas. Los dos tripulantes saltan al vacío. Estoy en el riel de la compuerta. El descenso es vertiginoso.

Me decido y salto. Voy cayendo de frente. La acelera­ción me impide respirar. Tiro de una anilla y el para- caídas se proyecta como una larga sábana hacia arriba. Siento un fuerte tirón y un rebote. He frenado la caída.

Debo acertar al tanque de agua, de otro modo caeré sobre los cables de alta tensión o en los pinos, cuyas puntas me esperan como afiladas agujas. Maniobro tiran­do de las cuerdas. Afortunadamente, el viento me ayuda.

Caigo sobre el tanque, rodando hasta el borde. El para- caídas me envuelve. Me desembarazo de él y veo cómo cae desordenadamente.

Estoy nuevamente en pie. Muy lentamente, comienzo a bajar la escalera en espiral.

Llego a la azotea. Bajo despaciosamente al primer pi­so.

Continúo descendiendo hasta llegar a la habitación. Lo hago sin apuro.

Estoy en la planta baja de la casa. Voy hasta la puerta. La abro y salgo.

Intercambio sobre la experiencia

Los concurrentes discuten sus experiencias.

Recomendación

Observar si en la vida diaria se reproducen las mismas resistencias que en la experiencia. Parejamente, si en la experiencia o en otras repetidas, se han vencido las difi­cultades, confrontar con situaciones en las que aparecían los problemas comprobando si se ha logrado progresar.