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Audio 1 – Primera grabación en español

 

Audio 2

 

Aclaración sobre la experiencia a llevarse a cabo

Se trata de resaltar los primeros registros de injusticia, por ello se radica la escena en una época infantil. La sen­sación de injusticia actual a la que también se recurre, es cotejada con las primeras experiencias de ese tipo a fin de encontrar una relación que permita integrar esos con­tenidos aparentemente separados en un mismo sistema de comprensión. La intención está puesta en liberarse de sentimientos negativos, que por autocompasión limi­tan el comportamiento en el mundo de relación.

Experiencia guiada

Voy caminando por un campo. Es de mañana muy temprano. Me siento feliz a medida que avanzo.

Alcanzo a divisar una construcción de aspecto antiguo. Parece hecha de piedra. También el techo a dos aguas es como de piedra. El frente tiene grandes columnas de mármol.

Llego al edificio y veo una puerta de metal grande y, al parecer, muy pesada. Próximo a ella, desde los costa­dos, salen dos animales feroces que se me abalanzan. Afortunadamente, quedan contenidos por sendas cade­nas tensas, a corta distancia de mí.

De todas maneras, no tengo cómo llegar a la puerta sin que los animales me ataquen. Entonces, les arrojo un bulto que contiene alimentos. Las bestias lo engullen y quedan dormidas.

Me acerco a la puerta. La examino. No veo cerrojo ni otro elemento a utilizar para abrirla. Sin embargo, empu­jo levemente y la hoja se abre con un sonido metálico de siglos.

Aparece un ambiente muy largo, suavemente ilumina­do. No alcanzo a ver el fondo. A izquierda y derecha hay cuadros que llegan hasta el suelo. Son tan grandes como personas. Cada uno representa escenas diferentes. En el primero a mi izquierda figura un hombre sentado tras una mesa, sobre la que hay mazos de cartas, dados y otros elementos de juego. Me quedo observando el extraño sombrero con que está cubierta la cabeza del ju­gador.

Entonces, trato de tocar la pintura en la parte del sombrero, pero no siento resistencia al tacto, sino que el brazo entra en el cuadro. Animado por ese hecho, intro­duzco una pierna y luego todo mi cuerpo adentro del cuadro.

El jugador levanta una mano y me dice: “¡Un momento, no puede pasar si no paga la entrada!”

Busco entre mis ropas, extraigo una esferita de cristal y se la doy. El jugador hace un gesto afirmativo y paso al lado de él.

Estoy en un parque de diversiones. Es de noche. Veo por todas partes juegos mecánicos plenos de luz y movi­miento… Pero no hay nadie.

Sin embargo, descubro cerca mío a un niño de unos diez años. Me acerco y cuando me mira advierto que soy yo mismo cuando era niño. (*)

Le pregunto qué hace allí y me dice algo referente a una injusticia que le han hecho. Se pone a llorar y lo con­suelos prometiéndole llevarlo a los juegos. El insiste en la injusticia. Entonces, para entenderlo, comienzo a re­cordar cuál fue la injusticia tan grande a esa edad. (*)

Ahora recuerdo esa injusticia y no sé por qué com­prendo que es parecida a la que sufro en la vida actual. Me quedo pensando, pero el niño continúa con su llanto. (*)

Entonces digo: “Bueno, voy a arreglar esa injusticia que al parecer me hacen. Para eso, comenzaré a ser ami­gable con las personas que me crean esa situación. (*)

Veo que el niño ríe. Lo acaricio y le digo que volvere­mos a vernos. Me saluda y se va muy contento.
Salgo del parque, pasando al lado del jugador que me mira de soslayo. En ese momento, toco su sombrero y el personaje guiña un ojo burlonamente.

Emerjo del cuadro y me encuentro en el ambiente lar­go nuevamente. Entonces, salgo por la puerta caminan­do con paso lento.

Afuera, los animales duermen. Paso entre ellos sin sobresalto. El día espléndido me acoge. Regreso por el campo abierto cantando y silbando, con la sensación de haber comprendido una situación que venía arrastrando desde hace mucho tiempo. (*)

Intercambio sobre la experiencia

Los concurrentes discuten sus experiencias.

Recomendación

Es importante reconocer en la vida cotidiana, si­tuaciones en las que uno está sometido a determinadas injusticias. Habrá que preguntarse qué tipo de injusticias sufre uno especialmente y más aún, si la mayoría de ellas (sobre todo las que uno siente como importantes) se refieren a la misma situación o están ligadas a cierto tipo de personas. Con estas ideas en claro, no será difícil encontrar un estrecho vínculo con las experiencias in­fantiles. En cuanto a la reconciliación con las personas productoras de tales “injusticias”, no es tarea fácil y tal propuesta suscita fuertes reacciones. No obstante, el vencimiento de esas resistencias en la vida diaria o, por lo menos, al repetir esta experiencia guiada, puede abrir nuevas posibilidades de comportamiento y de enfoque sobre nuestro mundo de relación.

NOTAS

(13) – El cuadro por el que se penetra al parque de diversiones, está inspirado en la primera carta del juego del Tarot.
Al término de esta experiencia un joven de 27 años hizo la siguiente observación: “Durante casi toda la experiencia estuve alerta, como sobresaltado, esperando que los animales de la entrada despertaran, entrando al parque de diversiones. De pronto, al recordar una injusticia infantil, vi a dos cucarachas con las que me asustaba mi hermano mayor, (este hecho lo había olvidado hasta ahora, pero en cambio mi temor a las cucarachas ha sido constante). Al sugerirse la reconciliación con la injusticia, comprendí todo aquello como bromas infantiles sin importancia. De inmediato, desapareció el sobresalto por los animales de la entrada que eran, por supuesto, dos inmensas cucarachas. Tengo la seguridad de que este descubrimiento, acabará con mi fobia.