Sobre este libro

El presente material, ofrece las siguientes ventajas:

  • 1) su manejo es sencillo aún para el instructor de poca experiencia, o con dificultades en la trasmisión de los temas que nos ocupan;
  • 2) está concebido para que los asistentes a los trabajos de Comunidad, se pongan en contacto con experiencias de cambio, con sólo seguir las lecturas que efectúa el instructor;
  • 3) está integrado con elementos básicos suficientes, de los que puede derivar una adecuada difusión pública de la imagen de la Comunidad.

Si bien esta obra, no se adecúa a la impresión y posterior entrega al gran público por medio de editoriales, distribuidoras y librerías, es importante que pueda disponer de ella cualquier persona que lo solicite, sea o no miembro de La Comunidad. Por ello, tanto en las reuniones semanales, como en las conferencias públicas y en cualquier acto de difusión, debería estar expuesta ante los concurrentes, facilitándoles de ese modo su adquisición.

Sobre los temas formativos

Están tratados en el capítulo II. Son breves exposiciones que permiten acercar al lector o al oyente, al espíritu de la Comunidad. Esos temas están agrupados por materias del siguiente modo: Temas varios; temas sobre la Comunidad; temas sobre el sufrimiento; temas sobre la acción en general y temas sobre la acción válida.

Cada tema formativo, es un motivo de reflexión que ocasionalmente se utiliza en las reuniones semanales o estacionales, pero que puede ser estudiado individualmente; discutido con otras personas; expuesto en conferencias; o, por último, utilizado como motivo de inspiración en la producción de materiales de esclarecimiento y difusión.

Sobre las experiencias

El capítulo III está dedicado a dos grupos diferentes de experiencias. En primer lugar las experiencias guiadas que se desarrollan en las reuniones semanales y luego, las experiencias ocasionales y cotidianas.

Sobre reuniones semanales y experiencias guiadas (7)

No se pretende que quien llegue por primera vez a una reunión, comprenda totalmente las propuestas de la Comunidad, sino que entienda bien el trabajo de ese encuentro, lo pueda seguir y de inmediato obtenga beneficios. Su posterior asistencia, aunque fuera discontinua, le permite una visión más amplia y una experiencia progresivamente enriquecida. Nada impedirá, por otra parte, que reciba información más completa de otros participantes en cualquier oportunidad, o por medio de los materiales que La Comunidad prepara a esos efectos.

La colaboración de los miembros activos en la recepción de nuevos concurrentes y el esclarecimiento que puedan brindarles, es una ayuda valiosa que el instructor no puede suplir.

Se ha estructurado un número suficiente de reuniones semanales. Estas aparecen ordenadas no en secuencia sino en grupos temáticos, para facilitar la elección del instructor de acuerdos a las necesidades de la Comunidad que él orienta.

El esquema de toda reunión semanal, es el siguiente:

  • 1) aclaración sobre la experiencia a llevarse a cabo;
  • 2) experiencia guiada;
  • 3) intercambio sobre la experiencia y
  • 4) recomendación.

La aclaración explica el significado y los resultados que se pretenden de cada experiencia.

La experiencia guiada(8) opera con elementos transferenciales y en ocasiones catárticos, que son presentados dando generalmente los continentes, las conectivas y las direcciones, de modo que los concurrentes puedan completarlas con sus propios contenidos. Las resistencias que se presentan, deben ser consideradas como los más importante de la experiencia guiada. Vencerlas, es uno de los objetivos transferenciales.

Las experiencias guiadas consisten en una serie de frases mediante las cuales se describe la escenografía mental en la que el practicante debe emplazarse, produciendo climas afectivos que permitan el surgimiento de núcleos de problema. Las frases están separadas por puntos aparte, indicando al instructor que interrumpa la lectura de acuerdo a la dificultad de las imágenes. Por otra parte, los asteriscos (*), señalan silencios prolongados que debe hacer el instructor, dando al practicante la oportunidad de elaborar los núcleos de problema de acuerdo a sus particulares contenidos. Esas pausas varían desde algunos segundos a un máximo de dos minutos. Tal elasticidad, exige por parte del instructor, conocimiento y experiencia personal del texto que luego propone a su comunidad.

Durante la experiencia conviene el mayor silencio ambiental y una iluminación suave, de manera que los concurrentes puedan concentrarse bien en su trabajo. Por igual motivo, es recomendable que el ejercicio se realice con los párpados cerrados.

Uno de los objetivos de la experiencia es detectar resistencias, pero también superarlas. En una reunión las resistencias pueden quedar resaltadas sin ser vencidas. Frente a ese hecho, no parece adecuado dejar librado al practicante a que efectúe repeticiones por cuenta propia, en el intento de superar los inconvenientes. Lo indicado es que el instructor destine las siguientes reuniones a repetir la misma experiencia, hasta producir los resultados buscados.

El intercambio sobre la experiencia(9) cumple con lo que en Operativa se conoce como “discusión vigílica” y sirve a la ampliación y cambio del punto de vista sobre la propia experiencia.

El intercambio tiende a una participación razonable de los concurrentes, limitada al tiempo que se dispone para que la reunión no exceda la hora de trabajo. En caso de una viva participación, o de un grupo comunicativo y numeroso, el instructor interrumpirá el intercambio con la “recomendación” que cerrará formalmente la reunión. Eso dejará en libertad a las personas que necesiten retirarse. Sin embargo, no se pondrá obstáculo a que otras puedan continuar el intercambio un tiempo más.
Es posible que algunos partícipes mencionen resistencias que no pudieron superar. Otros, comentarán las soluciones que encontraron. Dados esos dos casos, el intercambio adquiere el sentido de una ayuda y enriquecimiento grupal. Los miembros activos, pueden dinamizar considerablemente la participación general, si son ellos quienes comienzan el intercambio. Está claro que el mismo, debe referirse exclusivamente a la experiencia realizada en esa reunión.

La recomendación final, está orientada a fortalecer la elaboración post-transferencial(10), enfatizando en el vencimiento de la resistencias. Consiste en una propuesta que lee el instructor, en base a los núcleos de la experiencia trabajada en esa reunión. Casi siempre se trata de una invitación a observar en la vida diaria y en la propia conducta, el reflejo de las resistencias que se detectaron en la experiencia y, parejamente, a comprobar los cambios cuando las resistencias fueron vencidas.
De acuerdo a lo comentado en este punto, con excepción del intercambio que hacen entre sí los concurrentes, las otras tres partes de la reunión están preparadas para ser leídas por el instructor, evitándose de ese modo improvisaciones que pudieran ser desafortunadas.

Sobre experiencias ocasionales y cotidianas

Están tratadas en el capítulo III. Son breves experiencias que no se trabajan en las reuniones semanales sino en ocasiones precisas de la vida y en momentos del día en que los hitos de actividades aparecen marcados con mucha nitidez.

Algunas de ellas pueden ser aprendidas literalmente y evo­cadas luego, en el momento oportuno. Sin embargo, debe te­nerse en cuenta que en un completo aprendizaje habría que relacionar las frases que se memorizan con imágenes y expe­riencias de fuerte tono afectivo, de modo que la posterior evo­cación tenga el efecto de las experiencias guiadas.

Sobre las notas ampliatorias

Son desarrollos de los puntos del libro, señalados con números de llamada. Alguna de las notas, suponen en el lector un nivel de conocimiento logrado en “trabajos de Escuela”. En general, puede decirse que para una comprensión primaria del libro, la consulta de esas llamadas es innecesaria.

Sobre las distintas formas de presentar las experiencias

1) Experiencias guiadas fuera de la reunión de Comunidad. Nada impide en excepcionales ocasiones, que el instructor desarrolle una reunión de experiencia a una sola persona. En tal caso, deberá tener en cuenta que el intercambio habrá de efectuarse como un requisito de importancia, pero estará limitado a la comunicación que el practicante desee hacer y a observaciones que el instructor efectúe sobre dicha comunicación.

2) La experiencia guiada personal. Una persona puede grabar experiencias ya realizadas en reunión de Comunidad y escucharlas luego por propia cuenta, facilitando de ese modo el vencimiento de las resistencias originales. Pero se enfatiza en que las experiencias grabadas se trabajen luego de haberlas realizado en reunión, por cuanto las explicaciones, intercambios y recomendaciones, forman con las experiencias unidades de trabajo que, fragmentadas, pierden el objetivo para el cual han sido diseñadas.

Las experiencias personales (si son grabadas) pueden ser ambientadas con efectos especiales favoreciendo la escenografía mental y el clima afectivo que preparan a la elaboración de los núcleos de problema(11). Desde luego que en este caso, como en cualquier otro, habrá que respetar el texto original, sino se desea caer en improvisaciones que deriven hacia resultados diferentes a los previstos.

3) Experiencias guiadas y medios de comunicación. Un programa radial puede ser emitido semanalmente, en base a las reuniones de Comunidad. En tal caso, se tendrá en cuenta que los suspensos entre puntos aparte y los silencios marcados por asteriscos, deberán abreviarse en atención a las características propias del medio usado. Por otra parte, el instructor deberá suplir el intercambio, haciendo comentarios que permitan a los oyentes reconocer sus propias experiencias en materia de resistencias y vencimiento de las mismas. La recomendación se mantendrá como en cualquier reunión y al finalizar toda la tarea, se suministrará al oyente el conjunto de datos telefónicos y postales de la Comunidad, para que pueda solicitar el presente libro o la información que le fuera necesaria.

Un programa radial, puede ser ambientado sin inconveniente con los efectos especiales mencionados en el punto anterior.
El caso de la experiencia guiada y los programas de televisión ofrece algunas dificultades ya que la imagen visual propuesta al espectador desvirtúa la propia elaboración. No obstante, también aquí los efectos especiales y la insinuación de los paisajes pueden superar las dificultades.

Lo dicho anteriormente, vale para la cinematografía y, en alguna medida, para la producción gráfica historietística.
Este punto de “las experiencias guiadas y los medios de comunicación”, exige por parte de aquellos que trabajan en él un adecuado nivel técnico y desde luego, el toque artístico que pueda convertir a la experiencia en una presentación de calidad. Opuestamente una presentación de poco nivel técnico y artístico desmerecerá la experiencia cerrando posibilidades a públicos numerosos.

4° Reuniones de experiencia y comunidades espontáneas. Ateniéndose al presente libro, cualquier persona responsable está en condiciones de configurar una comunidad espontánea. Esa comunidad, obtendrá debido reconocimiento cuando algu­no de sus miembros pueda ser capacitado en “Trabajos de Es­cuela”, en base al libro de Autoliberación. Mientras tanto, esta obra como así mismo La Mirada Interna, podrán ser utilizadas con indudable beneficio. De este modo, las comunidades es­pontáneas pueden erigirse en lugares donde aún no funciona la Comunidad, gracias a los medios de comunicación, a la correspondencia epistolar y al contacto ocasional que cual­quier miembro puede hacer con personas de latitudes aleja­das.

Se recomienda aquí releer el punto: “Comienzo de las activi­dades de la Comunidad”.

5° Conferencias-experiencia y reuniones estacionales. El estilo de una conferencia de la Comunidad no difiere del que se observa en una reunión habitual. La conferencia se realiza con el objeto de informar al público sobre los temas generales de la Comunidad, pero inmediatamente el expositor pasa a de­sarrollar la reunión completa que haya seleccionado para esa ocasión. La conferencia en cuanto tal, no deberá sobrepasar los diez minutos. Inmediatamente, se procede como en cual­quier reunión.

Por lo anterior, la Comunidad jamás invita a una “conferen­cia” simplemente, sino a una “conferencia-experiencia”, des­tacando que se trata de una breve exposición acompañada por prácticas en las que el público participa.

Las conferencias-experiencia, admiten algunas variaciones en el intercambio de acuerdo a la cantidad de asistentes. En el caso de un nutrido número, se invita a los concurrentes a efec­tuar el intercambio alrededor de mesas de trabajo separadas, orientada cada una por un instructor. Queda en claro, la dificul­tad práctica de un intercambio multitudinario.

Las conferencias-experiencia se desarrollan exitosamente en locales públicos y de la Comunidad, en instituciones y en casas particulares, conservando siempre el mismo estilo.

En cuanto a la reunión estacional, debe advertirse que su estructura es similar a la de cualquier conferencia-experiencia, con el agregado de la promoción de miembros adherentes a la calidad de activos y con la conclusión del acto, en un ágape de camaradería.

NOTAS

(7) – Inicialmente, el libro de la Comunidad, presentó las reuniones semanales asociadas a fechas fijas, así: “primera semana de enero… segunda… etc.”. De ese modo, cada experiencia guiada quedaba determinada por el calendario. Pero la práctica demostró, dos cosas opuestas a esta manera de presentar el material: 1) que de aquel modo no se procedía de acuerdo a las necesidades que experimentaba una comunidad cualquiera en un momento dado, ya que de antemano estaba fijado el trabajo a realizar y, 2) que en caso de encontrar resistencias en una experiencia, aquella comunidad no tenía oportunidad de repetirla en la siguiente reunión, porque debía acometer nuevas tareas fijadas de antemano.
(8) – Sobre catarsis y transferencia, consultar el capítulo de Operativa en el libro de Autoliberación.
(9) – Ver “pasos de la sesión transferencial” en la lección 7 del capítulo de Operativa en el libro Autoliberación.
(10) – Ver “pasos de la sesión transferencial” en la lección 7 del capítulo de Operativa en el libro de Autoliberación.
(11) – En toda experiencia guiada hay una ambientación más o menos dilatada de acuerdo al “clima” que se necesita lograr para emplazar correctamente los núcleos de problema. Aún en la ambientación surgen, a menudo, resistencias. Sin embargo, no son ellas las que se tienen en cuenta, sino únicamente, las referidas a los núcleos mencionados. De acuerdo a esto, se podría preguntar: ¿Por qué no presentar directamente los núcleos, si ese es el meollo del trabajo? Tal cosa podría hacerse pero a riesgo de no profundizar el nivel de semisueño activo, con la emergente posibilidad de encontrar las mayores resistencias de racionalización, ocultamiento, u olvido. Para una mejor comprensión de este punto, consultar “indicadores” e “indicadores de resistencia” lección 30, del capítulo de Operativa en el libro de Autoliberación.