Desde el comienzo de la domesticación de las plantas y los animales, hace unos 10.000 años el ser humano fue descubriendo propiedades en los animales y plantas de un modo ya muy elaborado fruto de la acumulación de experiencia durante miles y miles de años. Si bien con la domesticación de los animales los pueblos podían seguir siendo nómadas, con la domesticación de las plantas comenzaron los primeros asentamientos urbanos, se desarrolla la lenguaje y un tipo de comunicación más desarrollado externamente.

Entre Asia Menor y Egipto se va formando unos polos de tensión cultural muy intensos, y en el centro un lugar central que tiene comunicación con ambos, Creta.

En Asia Menor se desarrollan los cultos “tectónicos” de la tierra, donde surge Cibeles, en Frigia. Este culto a la tierra a las plantas y especialmente a los cereales alcanza un gran desarrollo ya que es el sustento alimenticio.

En el desarrollo de esta experiencia, los atributos de las plantas son captados como si internamente habitaran seres, fuerzas, dioses que dan alimento al ser humano.

Así que lo que sucede al comer el pan, es que esas fuerzas internas del alimento entran al interior del ser humano en la ingestión. Lo mismo va a suceder con los cultos de la vid, los cultos de Dionisos, en los que se supone habita ese dios y produce esa “borrachera”, esas “visiones”. Así es que se trate del “cornezuelo del centeno”, se trate de la “fermentación” del mosto (jugo de uva) son los seres que animan adentro los que producen esas experiencias. Esos cultos viajan por el Mediterráneo oriental, en donde también aparece Orfeo (negro) que viene probablemente de Egipto, Nubia o Etiopía.

Este Orfeo mediante la música, también levanta pasiones y los seres humanos sienten que en la música habita Orfeo, lo mismo que Cibeles, Ceres o Dionisos, habitan en el pan y el vino. Así que en ciertas ceremonias que se hacían en los Misterios de Eleusis, Delfos y otros, muy secretos, ellos probaban esas substancias en un estado especial de su “maduración” y época del año. Por ejemplo aparecía una mujer, delante de todos y mostraba unas espigas, luego mostraba los panes que previamente habían fabricado y a modo de experiencia guiada, ella lo daba a todos para que probaran la fuerza interior de esos productos. Es fácil ver la aparición del teatro en estas experiencias, en donde una vez comidas las substancias, se apagaban las luces, se quedaban en un ámbito a oscuras e iban apareciendo “figuras”, “personajes”, que “guiaban” a las personas en esas experiencias…

Allí aparecía Plutón en el Hades en representaciones que habían preparado. Allí aparecía Perséfona, Ceres, Orfeo, descendiendo a los infiernos, etc., e iban mostrando a modo de experiencias guiadas, esos mundos internos y así la “experiencia” producida por la “ingestión” del dios, podía ser digerida e integrada, dando dirección mental a los contenidos de la gente.

Estos fenómenos de las substancias (pan, vino ) que transportaban “otras” substancias (cuerpo y sangre de los dioses) se denominó “Transubstanciación”.

Es decir una substancia tras otra, son substancias distintas, como superpuestas.

El mismo fenómeno se daba en el “soma” hindú o en el “peyote” mexicano, donde era el señor Mescalito quien aparecía y producía la experiencia, no era una composición química o una acidez, sino un ser, un espíritu o una fuerza lo que encarnaba en determinadas ocasiones. Existe la confusión de identificar la Transubstanciación con la Transmutación que es distinta.

Transubstanciación: una substancia tras otra.

Transmutación: cambio o transformación de una substancia en otra.

Así que no solo se trata de una carga psíquica asociada a los objetos, se trata también de fenómenos que se producen con los objetos como si en ellos habitaran fuerzas o seres. El fenómeno de transubstanciación acerca al fenómeno de conversión, pero es distinto a la transmutación.

Así los cristianos van a decir que la “transubstanciación” es una misterio por el cual el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo, sin embargo no es que se trate de una misterio, sino que esas operaciones derivan del los Misterios que eran las prácticas de esa zona del Mediterráneo y luego se fueron diluyendo por la falta de práctica y porque los cristianos iban tomando los aspectos que más les convenían para su propio desarrollo, oscureciendo la derivación de estas prácticas con meras repeticiones sin sentido y sin conocimiento (al mas puro estilo pragmático).