La gente podría estar de acuerdo con las ideas pero sin experiencia no pasa nada.
La experiencia de Fuerza es la experiencia central del Mensaje. Esta experiencia se potencia enormemente cuando se realiza con grandes números de personas.
La gente vive bajo chantaje permanentemente, tanto en Occidente como en el resto del mundo. Tiene temor a salirse de los esquemas impuestos (religiosos, familiares, laborales, etc.) para no correr el riesgo de quedar marginado.
Sólo si entiende la conveniencia de cambiar su vida, querrá salir del chantaje. Y sólo creerá en esta posibilidad a partir de una experiencia.
El ‘relato’ se irá formando con el pasar del tiempo, como debe ser.
La ‘forma gaseosa’ en la que el mensaje se lanza tiene que ver con la posibilidad de que surjan muchas formas diferentes, donde cada cultura pueda incorporarle su propio folklore. Pero seguramente con el tiempo irá tomando un cauce común.
Con el Camino no se puede hacer mucho. Es suficientemente difuso para que no se pueda operar con ello. Si se pueden hacer ceremonias.
Lo de las Salas y los Complejos es una cosa muy importante, le da la base material, la espacialidad y la percepción.
Vamos hablar del Mensaje. Los actos públicos que hemos hecho no han tenido que ver con el Mensaje. No ha estado en la gente expresamente esa presión, no ha estado presente en la gente eso. La tienen difícil los mensajeros.
Pregunta: «hay un tema recurrente en los mensajeros que es la conversión. Ellos sienten que quisieran convertir a la gente, pero también sienten, que antes tendrían que convertirse ellos.»
Es inútil buscar el cambio social, el cambio de las instituciones, si no pasa algo con las personas. Esta vuelta de cuerda. Se equivocan en las prioridades. El punto está en que si en usted no hay cambio, todo lo que haga con proyectos, por hacer cosas, no va a cambiar los procesos. Tiene que pasar en la cabeza. Lo que piensa y siente usted es lo mismo que sienten y piensan otros. ¿Dónde va a estar en cambio? Va a tener que poner una importante dosis en su propio cambio. Va a tener que poner una gran prioridad en eso. Tiene que cambiar su propósito de vida.
Tiene que estar lo suficientemente claro que la gente que venga pida eso. A lo mejor no es lo que la gente quiera, le guste o esté esperando. La gente está en distintas cosas, y ¿cómo hace para dejar esas cosas y dedicarse a otras?
Este reconocimiento de lo que está haciendo, lo que quería desde chiquito no funciona, es difícil. No estamos diciendo que se tiene que arrepentir, ni que es un hijo de puta. Insistir en el fracaso de las aspiraciones es algo importante. Los exististas largados en actividades como esta, pueden hacer muchas cagadas. Es un amarre, una falta de libertad interna. Es muy curioso, el siente que el otro es más grande que él, es mejor, es superior en alguna cosa. Es un sufrimiento por cosas miserables, ¡mejor sufrir por cosas interesantes….!