Esta obra, que apareció gracias a la liberalidad de un príncipe rumano, Juan Mavrocordato, cuya identidad no está confirmada, fue el fruto del trabajo en común de Mario, Obispo de Corinto (1731-1805) y de Nicodemo el Hagiorita (1749-1819), un monje de la Santa Montaña. El primero se ocupó de compilar los textos y el segundo habría de asumir la redacción del prefacio y las notas.

Se trataba de un in-folio de 16-1207 paginas en dos columna que comenzaba así: “Filocalia de los Santos Népticos recogida entre los Santos Padres teóforos, donde se ve cómo el espíritu se purifica, resulta iluminado y se perfecciona mediante la Filocalia de la vida activa y de la contemplación…”

Nicéforo el Solitario
Notas. 1. De nepsis: La sobriedad, un término que volverá sin cesar en estas páginas. La sobriedad es el ayuno del alma, atenta a despojarse de sus pensamientos; el estado que resulta de ello, la vigilancia, es la condición del despertar.

Evagrio Póntico (+399)
Heredero de los grandes Alejandrinos, Clemente y Orígenes, acuñó, bajo la forma de la centuria espiritual, los principios de una mística resueltamente intelectualista.
El espíritu – el nous – deberá despojarse de sus pensamientos apasionados, luego, de los pensamientos simples, hasta la desnudez completa de imágenes, de conceptos y de forma.
Evagrio dirige una de las grandes corrientes de la espiritualidad bizantina.

Marco el Ermitaño (s.V)
Primeramente fue Superior de monasterio y luego, anacoreta. Murió en la primera mitad del siglo V. La Filocalia retuvo tres relatos suyos: “La ley espiritual”, Sobre aquellos que pretenden santificarse por las obras” y la “Carta a Nicolas”. Mas adelante se encontrará una cita de este último tratado en el Discurso de Nicéforo el Solitario.

Hesiquio de Batos (siglos VII-VIII)
Nicéforo el Solitario: la perfección espiritual es absorbida por la atención y la oración de Jesús. Sin su técnica y el aporte palamita sobre la visión de la luz tahbórica, Nicéforo y el seudo Simeón no serían más que una reedición pura y simple de Hesiquio.

Nicetas Stethatos (+ 1090)
La Filocalia recibió sus tres Centurias prácticas, gnósticas y teológicas, consagradas a cada una de las etapas de la vida espiritual; vida activa, contemplación de las naturalezas, conocimiento de Dios o theología.

Nicéforo el Solitario (segunda mitad del siglo XIII)
Llamado Nicéforo el Solitario y también el Hagiorita, constituye el primer testimonio, datado con certeza, de la oración de Jesús combinada con una técnica respiratoria.
Según el testimonia de Gregorio Palamas, Nicéforo, “italiano” de origen, pasa a la ortodoxia y abraza la vida eremítica en el monte Athos. Adversario de la política religiosa de Miguel VIII Paleólogo (1261-1282), fue exiliado.
Reunió, siempre conforme al testimonio de Palamas, una antología de textos patrísticos sobre la sobriedad. Luego, ante la impotencia de muchos principiantes para fijar su espíritu, presentó un método para frenar las divagaciones de la imaginación.
La primera parte – y la más extensa – es una exaltación de la vía hesicasta, es decir del estado de sobriedad y atención. La segunda, que pudo ser en su origen una especie de tratado independiente, concierne al método respiratorio.