Para aplicar este principio, ha de tenerse una concepción del ser humano igual.
1. Estamos de acuerdo en el trato que queremos.
2. El trato que uno da a los demás no siempre está en consonancia con el primer término. Soy un gran cuidador de lo mío.
Cuando una tabla moral sirve para controlar a otros, debe romperse.
Este principio moral, plantea una dirección: “Aprende a tratar a los demás como quieres que te traten”, es una dirección de aprendizaje. Es La dirección.