Al principio estaban mezclados la luz y las tinieblas. Está la Luz, que es creadora y generadora del bien, y el alejamiento de la Luz, que es el mal. En la máxima separación se produce tal tensión entre ambos que comienza una lucha tremenda. En ese momento de máxima tensión toman conciencia de sí el bien y el mal.
El Zend-Avesta es el libro sagrado de los zoroastristas en el cual está plasmado el plan de Ahura Mazda. Zoroastro es el profeta de Ahura Mazda ( muy antiguo Dios de los Persas) y es un poco anterior al Buda, Confucio, Lao Tse, entre el 700 al 600 antes de nuestra era.
El Zend-Avesta da cuenta del ser humano como tal, y también en el contexto del Universo, en el sentido de que las acciones del ser humano tienen consecuencias cósmicas o dicho de otra manera, las acciones tienen mucho sentido por las consecuencias que tienen en el contexto del Universo. El ser humano tiene que comprometerse con una de las Fuerzas: La Luz o las Tinieblas. El libro comienza con el clamor de Kiné ( el alma de los rebaños), por los sufrimientos que les producen los seres humanos. El impacto persa va a pegar muy fuerte en los griegos.
Zaratustra se retira a una cueva, come queso (que no se acaba) y a veces miel y rocío. Allí recibe la enseñanza de Ahura Mazda, que luego sale a predicar a los otros.
Después y mucho más reciente es la aparición de Manes, que exagera el dualismo y da lugar al Maniqueísmo.
Mucho antes del cristianismo, algunos precursores avanzados a su tiempo como Platón, Pitágoras, Zoroastro, Confucio, Lao Tsé, Buda van animando el mundo antiguo, aportando soluciones antes de la caída del mundo antiguo, como si intuyeran la crisis que se va a venir mucho después.