Se puede partir de alguna experiencia vista en el trabajo con la Disciplina, que tenga gran resonancia para uno; algo que uno desee profundamente y que sienta que puede dar sentido a su vida y quizás más allá de ésta.

Este propósito requiere tiempo para ser bien conformado y va configurando un estilo de vida. El propósito es personal y no hay necesidad de comentarlo.

Se puede comenzar la práctica de la Ascesis conectándose con el propósito.

El Propósito se trabaja antes, se basa en los mecanismos de copresencia y se suelta automáticamente siempre que lo hayamos cargado afectivamente. Se trabaja anteriormente al momento en que se tiene que soltar. Todo se moviliza en este momento. Tiene una gran magia. Es otra mecánica que la de la voluntad. Se potencia y se pone en acto. La clave es la carga afectiva, tanto para la introyección, como para la proyección. El deseo importante de producir un logro es lo que produce este logro. Ese deseo es casi una obsesión. Mientras más necesidad hay, más carga afectiva se mueve. El deseo fervoroso de desarrollo te empuja pero el propósito tiene que estar muy claro.

El Propósito es la aspiración, la cota interna a lograr. Ejemplo:

“Quiero lograr la comprensión más grande con la potencia más grande, los mayores grados de comprensión en esa materia.”
Si educas la Ascesis, en aquello que quieres lograr en tu vida, eso es lo que tiene carga afectiva. La carga afectiva es como una batería, un gran acumulador.

La carga del Propósito, es la que da sentido y si quieres entrar en los espacios profundos, la carga afectiva estará en eso. Tiene que estar trabajando, pero se va a manifestar después. La clave no es tanto de la fe, sino si se tiene carga o no, no es que tenga fe y no carga, el tema es la carga afectiva. La duda hace perder carga, es un tema de potencial y no tanto de certeza.

En síntesis:

1. Imagen clara ( tanto para la introyección como para la proyección)
2. Carga afectiva (copresencia con carga afectiva muy intensa)
3. Se suelta en un momento determinado.

El propósito está en el espíritu y hace que las cosas funcionen. Un gran propósito va generando ese proceso. Estructuras orientadas en los propósitos y esos propósitos están en el espíritu de la gente. Lo que mueve esa dirección no son planes. Cuando se concreta algo necesario surge un plan. Por ejemplo hace falta una pared. De que dimensión? No sé…Entonces aparece alguien que dice: de 15 cm por 3 m. Ese está colaborando, contribuyendo con ese propósito.

Otro ejemplo es la idea, la necesidad de un mundo mejor. Eso está instalado en el espíritu de la gente en este momento histórico. Eso va produciendo y vibrando, ya.

Aunque sea difuso y no definido, está en marcha y es un propósito que le va dando dirección. A veces toma el carácter de una gran urgencia. Después los historiadores explican con fueron las cosas, pero no antes de que suceda. Esa forma de trabajo es la que usamos con gran conciencia de esa forma. De como trabaja esa forma. Hay propósitos de todo tipo. En la Ascesis se trabaja con propósitos, pero hay que emplazarlo convenientemente, profundamente. Hay que bucear y formarlo y clarificarlo. Si es algo de importancia capital para uno que se realice ese propósito, tiene más fuerza. Como se bucea? Comparando las cosas que se pueden prescindir, de las necesidades. Usted se va dando cuenta de las cosas que son mas secundarias, mas sometidas a presión. Todo esto requiere de bastante reflexión. De esos propósitos profundos hay que ver bien. No hay que engañarse, es de peso. Habría que revisar también los antepredicativos, presupuestos, prejuicios que uno tiene. Ver los propósitos ilusorios, superar temores.

El tema es que hay que configurar el Propósito. Te mueves con lo que tienes a mano, en torno al Propósito. Cuando ese Propósito está (aunque no sea todavía consciente), va actuando. Cuando está configurado y es consciente, es muy fuerte.
Alguien que no tiene Propósito tiene una vida muy cambiante. El Propósito está trabajando si vives en él. En él vivimos, nos movemos y somos. Es un Propósito sin el yo. Si tiene el sabor del yo, no tiene la profundidad necesaria. Es suprapersonal, no es el yo el que está en juego. No es fácil pero es un muy lindo tema. Cuando lo vas configurando va tomando fuerza y vives en él. No se lo ”encuentra”. Un propósito es chino para el que se mueve basado en lo personal.

Pregunta:” Hay graduaciones o finalmente está en el “yo” o no está en el “yo”?

Vamos aprendiendo, vamos graduando, pero finalmente vamos a que no está en el “yo”.

El sentimiento religioso es un fenómeno distinto al del Propósito aunque haya experiencia e irrumpa con fuerza.

El Propósito va cobrando una fuerza que se va comiendo todo y que terminas viviendo. A uno se le acerca ese centro, el Propósito va tomando territorio en uno. Uno tendrá necesidad de centrarse, uno puede centrarse. Cuando más claro sea tu Propósito menos vas a tener que invocarlo, llamarlo. El Propósito es una intención profunda.