No tenemos por que aflojar “nuestra influencia”, dejar de animar esas actividades, esos empujes, estemos haciendo lo que estemos haciendo.
No nos sustraemos, no está bien. (salvo que uno esté por “reventar” y necesite poner bien su cabeza).
Una de las cosas peores es cortarse solo, es desconocer los procesos. Si hasta el lenguaje es social y no puedo hacer las cosas a solas, sino que uno es parte del proceso histórico.
Uno no puede cortarse solo (interesarse por una sola cosita), no es así, es ilegítimo, es una irregularidad, es antirecíproco, él desconoce que es parte de un proceso aunque utiliza todos los elementos acumulados.
Los que se postulen a la Escuela, tienen que responsabilizarse de empujar procesos.
Espíritus chicos no nos interesan.
Animamos indirectamente a empujar procesos. Tiene que tener esa dirección a reciprocar. Por ejemplo en caso de catástrofe, le interesará reconstruir y ayudar a la gente.
No estamos en la cosa de juntar gente.
Por el hecho de trabajar en profundidad (con lo Profundo) se tendrá su traducción en el mundo.
Los trabajos de Escuela son prioritarios para la Escuela, un torbellino de esta naturaleza termina pegando en las conciencias e influenciando el comportamiento psicosocial.
Se van a mover cosas por el lado de la gente y por nuestro lado.
La gente quiere otro mundo, aunque lo plantee de distinto modo.
Es una onda, un torbellino que se va ampliando y pegando en las cabezas de las personas.
A las religiones se las ve actuando en lo psicosocial, conmueven en la cabeza de las personas (estructura mental) y lo que pasa en la sociedad es consecuencia de este impacto mental.
Son las influencias mayores y las más duraderas, se lo ve, se lo puede seguir y comprender.
Se va ganando territorio mental, no territorio objetal.
Esa es la onda de la Escuela, como por ejemplo El Mensaje, como conmoción mental.
El Movimiento sin embargo, no pone el tema de la acción mental, de conmociones mentales, no obstante haya salido de la Escuela, plantea las cosas de otro modo, en términos sociales, culturales.
El Mensaje y las religiones son claros en cuanto a las características de la conmoción mental.
Esa onda se produce cada tanto e influencia a la gente, produciendo perturbaciones, generando vientos mentales a su alrededor.
Hay puntos ciclónicos (India, China, Persia, etc.)
Esa entrada en la cosa mental, es el origen de las religiones para bien o para mal.
Nos interesa por tanto que haya vuelo interno, un nivel de percepción más lejano que el ojo.
La gente que quiera participar de la Escuela, tiene que tener nivel, aunque también haya gente que termine el proceso y no entre a la Escuela.
Estos problemas se plantearán cuando vayan terminándose los procesos.
El Mensaje que es gaseoso se va a ir materializando en objetos, tiende a solidificarse en objetos, tenemos interés en poner en marcha cosas, cosas que muevan actividades con la gente de tipo mental. Mueve influencias.
Cuando se materialicen las Salas, van a aparecer muchísimos inspirados, pero necesitamos modelos. Por ejemplo entre Perú, Chile y Bolivia, están pensando en poner una Sala que conecte a la gente de esos lugares tan afines.
La E. existe en un tiempo, estamos ‘atrapados’ en un tiempo particular, pero tendemos a los procesos históricos que no son el hoy.
No somos contemporáneos, somos extemporáneos, nos interesa el proceso histórico, no solamente este momento.
Si actuamos en el hoy es pensando en el proceso humano.
Estamos en unas cuerdas temporales precisas y es desde este momento desde el que detonamos en el proceso histórico.
Nos interesan los Centros de Estudio y de Trabajo, pero no podemos meter en la Sala estos temas y procedimientos (cámaras de silencio, laboratorios, etc.).
¿En manos de quien van a quedar esas Salas?, en manos de las Fundaciones o similares.
Se hace lo que corresponde legalmente y luego ¿qué?
Tendrá que tratarse de gente en la que tengamos confianza y se encargue de llevar adelante la organización de esa Sala.
No es lo mismo la Fundación que la Sala, necesitamos gente que entienda, tiene que ser visible, que entienda como organizarse.
Tal vez será una Comisión de la Sala la que se responsabilice de la organización, no necesariamente tiene que coincidir con la Fundación.
La influencia de nuestra Escuela, está abierta a otras cosas en su horizonte, ya que la situación es muy móvil hoy.
Así que debemos asegurarnos la continuidad y tocar el mundo de modo total.
La continuidad de la Escuela merece atención, con sus Discípulos que especializan su trabajo y que no son grandes números pero que nos ayudan bastante a entrever la idea de continuidad. Son pequeños números que dan continuidad.
Al terminar el 2004 puede estar sincronizada la Morfología y el resto está ya trabajando con varios dinamizándolas.
No nos preocupamos de enseñar a otros, serán otros los que continúen nuestra tarea.
Vamos a ir sincronizándonos, vamos a profundizar en la Ascesis.
No será difícil que se produzcan algunos nuevos Maestros que hagan esa labor.
Nosotros pasaremos a otro tema.
Vamos a ir delegando la capacidad a otros.
Haremos avanzar este asunto si podemos hacer que otros puedan seguir adelante.
Van abriéndose posibilidades diferentes: El Mensaje es un aspecto.
El Movimiento es otro aspecto.
No necesitamos organización para conectar cables entre ellas, será sin manejo de cables. Puede producirse una inteligencia rara.
En lo que hace a nuestra organización buscamos sincronizarnos y tener continuidad, por lo que tendremos producciones nuevas en esa línea.
El Mensaje y las Disciplinas están muy cerca (las estamos construyendo).
El Movimiento es una máquina de lanzar códigos muy importantes y claros, con distintos frentes y modos de acción (no lo construimos, ya marcha solo).
¡Todo para la trasmisión del Espíritu!
Vamos a ver si pueden aparecer algunos que se ocupen de otros, que se hagan cargo de algunos de los que ya están.
Si de 4 llegamos a 30 o 40 tenemos continuidad, estamos bien.