Los planteles políticos no necesitan una ubicación arraigada. Pero, la acción política es arraigada. Además, ese equipo no da instrucción a la gente de la base de las estructuras que se mueve en actividades políticas. El emplazamiento de los planteles es homólogo al de los voceros, vale decir, es la coordinadora del lugar la que va definiendo y el plantel el que implementa posteriormente. Así que no debiera haber contradicción entre la acción de los planteles y la acción de base, ya que los lineamientos políticos se definen en la coordinadora.

A la hora de decidir los candidatos, por ejemplo, si es en una elección de base, ser· la base (con su orientador) la que decida (ésto podrá tener una u otra mecánica, en acuerdo o en discusión, pero en todo caso son ellos los que deciden). Lo que es totalmente claro es que de ninguna manera decide alguien que no tiene que ver ni con el lugar (aunque haya nacido en el lugar), ni con la línea y tampoco los planteles que cumplen otra función. Cuando hablamos que decide la base, incluimos al orientador, porque sino el orientador hace trabajo a la base, pone su vida en ello, se mueve y a la hora de discutir el candidato ya no puede tomar parte en las decisiones. El orientador no es un enemigo de su base. La orientación no es superestructura, porque sino ¿cómo saldría la base? Las bases no se forman espontáneamente. Si los orientadores no pudieran opinar sobre lo construido, ésto disminuiría y desvalorizaría su trabajo. Si el orientador se equivoca al decidir, ya se ver·, el proceso dir·. Nosotros nos movemos por línea de orientadores y la base conecta con sus orientadores, entre ellos hay coincidencia, sino no habría orientación. En general las dificultades aparecen en otros lados y no en las líneas.

En elecciones en otro nivel (presidente, diputado, etc.), por el momento al menos que no tenemos más desarrollo, ser· la coordinadora la que decida. El acuerdo entre distintos grupos de base depende de la coherencia de los orientadores. En caso de no acuerdo entre distintos grupos de base del mismo consejo sobre la decisión de un candidato, siendo nuestro funcionamiento por línea de orientación, probablemente esa estructura estar· mal armada.

En caso de no acuerdo entre grupos de base de distintos consejos, ésto habr· que ver de resolverlo en la coordinadora y se tendrá que llegar a un acuerdo, ya que no hay otra.

Puede haber casos en que por no tener suficiente desarrollo partidario apoyemos a candidatos de otros partidos (Brasil), ésto lo haremos siempre y cuando ésto favorezca nuestro desarrollo en las bases. Nos interesan sus cúpulas sólo si nos abren las bases. La única influencia que nos interesa es la que nos abra la base (locales, presentarnos a su gente, prestigiarnos, pasearse con nosotros, darnos espacios en sus publicaciones, etc.).

Cuando apoyamos a otro candidato, en ningún caso es por los cargos (asesores, etc.), lo que nos interesa siempre es la llegada a la base.

Así que si uno quiere tomar un puestito, que lo haga, pero no tiene nada que ver con nosotros y además, ésto lo dejamos claro y se lo decimos a él y a los otros. Para qué nos serviría que se convirtieran en empleados de ellos.

En el caso de cargos electos nuestros, en su trabajo posterior no se desvincula de la base ni se corta por las suyas.

En cuanto a nuestra opinión sobre conflictos, no podemos dejar pasar oportunidad sin expedirnos. Si no tenemos el partido de todos modos nos conviene hacer declaraciones y opinar sobre todo lo que pasa, sino es un paso atrás. Lo que nosotros queremos es fijar posición y obligar a otros a hacerle. Así que no tenemos que dejar pasar nada y aunque sea con una persona, damos y difundimos nuestra opinión. Esto no solo se aplica al tema político, sino que a todo conflicto: étnico, cultural, social, etc., a todos los frentes (la comunidad, el vocero, etc,) y a todo nivel (en el barrio, por ejemplo).

En cuanto a la imagen, necesitamos fortalecer la idea del humanismo, así que en todos lados las alianzas deben ser con la bandera humanista y no mezclar con otros conceptos (verdes, ecologistas, etc). Si aparece un partido ecologista o comunista que adhiere a lo nuestro y utiliza nuestros códigos, ser·n entonces ecologistas humanistas, comunistas humanistas. Y si no quieren ser orientados por nosotros, no tenemos por qué orientarlos, pero sí podemos hacer aportes.

Respecto de las alianzas con otros, nosotros somos la locomotora. No nos plegamos a alianzas que lideran otros.