Se crea un ámbito mental adecuado al ubicarse en una “campana” de aislamiento de los condicionamientos externos.

Se pone mucha importancia en la creación de un ámbito físico adecuado, depurado de influencias ajenas al trabajo. La “campana” es un ámbito mental “sagrado” en donde el operador se relaciona con una imagen significativa configurada previamente que conocemos como “El Complemento”(28). Esta imagen conmovedora debe ser capaz de mover profundas aspiraciones y cargas psicofísicas afectivas. Este paso es “La Entrada” que produce la condición mental necesaria para el proceso de la Disciplina Energética.

(28) La configuración de la representación del Complemento es un trabajo donde entramos en la búsqueda de ese modelo interno que “nos completa” íntegramente. Nos completa en nuestra configuración afectiva y sexual, es nuestra “pareja ideal”. Es ese modelo que ha estado enviando sus traducciones durante nuestra vida, ha sido un “guía invisible” en nuestras búsquedas y selecciones, a veces encontrando alguien con quien el “encaje” resulta en una potente e inspiradora sensación de sentirnos “completados”. Ese modelo en su profundidad no es el mismo buscado en nuestras relaciones domésticas, las cuales también pueden ser muy unitivas. La profundidad de ese modelo es independiente de la época y las consideraciones de la vida cotidiana y no deben ser confundidos. Nuestro trabajo con la configuración es traerlo desde donde está escondido, conocerlo y “dar vida” a nuestra configuración. Ese modelo puede ser del sexo opuesto o de nuestro mismo sexo y eso depende en cómo uno esté configurado.

Ese trabajo debería ser llevado adelante con un emplazamiento “tranquillo” y abierto, similar a aquel de la configuración del Guía Interno. Sin apuro y guiado por la sinceridad, la necesidad y el verdadero interés, uno entra en esa investigación para descubrir, develar y conocer. Dejando que el modelo tome su propia forma. El ámbito o escenario es lo más importante para que en él aparezca esa representación. La configuración puede involucrar a todos los sentidos (externos e internos) que se representan en una presencia cenestésica. Aquí estamos buscando un encaje emotivo por sobre todo. Esa representación es una concentración que nos “abre” y podemos experimentar cómo nos abrimos en su cercanía y nos inspiramos con nuestro Complemento. Todos nuestros plexos se involucran, sin embargo es la apertura emotiva lo que va adelante.

El trabajo con la Experiencia Guiada de la “Pareja Ideal” es una buena herramienta para efectuar esa configuración. La experiencia tiene todos los atributos: subterráneos, fuegos, calor, visiones fugaces, etc. Hay además un fuerte trabajo de integración biográfica que es muy importante. Aquí estamos hablando de un trabajo sostenido, profundo con esa experiencia. Un trabajo de muchos meses hasta que haya una configuración. La imagen puede ser visual y/o cenestésica, con o sin voz o una Presencia, pero siempre es el registro cenestésico lo que importa y la conmoción producida al encontrarse con la Presencia de ella o él.