En realidad yo sabía que tal método no podía sostenerse, pero sí representaba una forma de pensar y de sentir; sin duda, la forma creativa habitual de Poe. Siguiendo ese hilo, ubicándome en una situación delirante pero que imitaba los carriles de sus hábitos mentales, me puse frente a la escena de la invocación de Reynolds y pasé a sumergirme en el estudio de La narración de Gordon Pym.
En la novela, el cuadro más impresionante era la catástrofe del bergantín Grampus. Quedando solamente cuatro sobrevivientes a la deriva y a punto de perecer por falta de agua potable y alimentos, se decide echar suertes. “Peters me abrió el puño y entonces miré. El rostro de Richard Parker me hizo comprender que yo me había salvado y que la muerte lo había elegido a él. Caí desmayado en el puente. Me recobré a tiempo para contemplar la consumación de aquella tragedia y la muerte de quien fuera su principal instigador. No ofreció la menor resistencia. Peters lo apuñaló por la espalda y cayó muerto instantáneamente. No quiero ser prolijo en la espantosa comida que siguió. Cosas así pueden ser imaginadas, pero las palabras carecen de fuerza para que la mente acepte el horror de su realidad. Baste decir que tras aplacar en alguna medida la espantosa sed que nos consumía, bebiendo la sangre del desgraciado, y de tirar al mar, por común acuerdo, las manos, pies, cabeza y entrañas, devoramos el resto del cadáver a razón de una parte diaria durante los cuatro imborrables días que siguieron, es decir, hasta el 20 del mes.”1 Richard Parker, ha escogido la astilla más corta de las cuatro que estaban en juego; de inmediato es sacrificado y sus tres compañeros se alimentan de su cuerpo durante unos días. Más adelante son rescatados por la goleta Jane Guy. Esto ocurre en julio de 1827.
Sin saber en qué dirección continuar (porque tampoco sabía qué buscaba), procedí del mismo modo que con el asunto de Reynolds, buscando antecedentes. La narración de Gordon Pym fue publicada en Nueva York en 1838. Así es que me dispuse a buscar la fuente inspiradora de esa escena, pensando luego en pasar a otras del mismo libro, buscando antecedentes, y así hasta terminar con toda la Narración. Pero no fue necesario ir muy lejos. Solamente encontré dos casos de antropofagia en razón de un naufragio. El primero de ellos había ocurrido en 1685 en St. Christopher, Antillas. Cierto grupo de náufragos echó suertes y como resultado de la juerga se comieron a un compañero. Al ser rescatados se los juzgó y se los ahorcó. De este modo bien podía ser que Poe hubiera usado esa bibliografía para inspirar su cuadro, pero las pinceladas eran demasiado gruesas. Seguí adelante con el segundo caso y cuál no sería mi sorpresa al descubrir que no se trataba de una fuente inspiradora sino de un hecho real plagiado descaradamente.
El yate Mignonette naufraga. Los cuatro sobrevivientes se mueren de sed y hambre. Deliberan, piensan en echar suertes, pero deciden que eso no es necesario ya que uno de ellos no tiene familia a la que mantener. Lo matan y durante unos días se alimentan de Richard Parker hasta que son rescatados por el barco Moctezuma. Por supuesto la situación ocurre en el mes de julio. Llevados ante un tribunal se los juzga pero se les perdona la vida dadas las circunstancias.
Era clara la fuente incluso en ciertos detalles como éste. En la novela uno de los sobrevivientes no está de acuerdo con que se realice el asesinato y ese es precisamente Gordon Pym. En el caso real hay un marinero llamado Brooks que tampoco está de acuerdo y aunque termina participando del festín no es llevado a juicio. En fin, las simetrías (no sólo en número y actitudes de los actores, rescate posterior, mes en que ocurren los hechos y hasta el repetido nombre y apellido de la víctima, Richard Parker), mostraban algo más que una coincidencia. Pero aún así, sabiendo indudablemente de donde había sacado Poe esa historia volví a quedar a oscuras respecto a la importancia que él parecía dar a Reynolds a la hora de su muerte.