Síntesis del intercambio de conversaciones con el Negro.

La idea previa al encuentro fue tratar principalmente el tema de la trascendencia, libremente, sin perjuicio de tratar otros temas como la muerte y el sufrimiento. En ese sentido, cada uno expresaría su situación interna, poniendo sobre el tapete la situación particular de cada uno. Al encontrarnos, nos dimos cuenta de la imposibilidad de tratar el «después» sin antes examinar el «ahora» y desde el momento actual. Los elementos comunes que vimos fueron :

  • existe una urgencia y una necesidad por trazar nuestro camino y nuestro «hacer» en el mundo, basado en nuestras propias creencias.
  • existe una situación o un «algo previo» a nuestra presencia en esta vida, como si ya viniéramos de algo anterior.
  • Cada uno de nosotros llega hasta este momento con un bagaje de experiencia, algo así como con la doctrina reflejada en algunos puntos, incorporando registros tales como la búsqueda de lo trascendente y en esa búsqueda nos encontramos ínter ligados entre si con otros que buscan lo mismo y que quieren esclarecerse en esa búsqueda, entendiendo que cada uno de nosotros debe cumplir con una dirección en el mundo.
  • Cada uno de nosotros entendió que en mayor o menor grado, había acumulado experiencia durante la vida y que este cúmulo de experiencia nos colocaba en situación de actuar, pero que faltaban elementos de comprensión para realizar esta tarea. Se planteo así la necesidad de hacer un balance interno del momento actual para iniciar desde allí la acción buscada.(descargándose de todo sentimiento de culpa por tareas no cumplidas , desorientación actual o cargas similares)

Concluida esta fase de trabajo, el Negro comenzó hablando entre otras cosas, de la tecnología espacial, la que en el momento actual estaría descuidando aspectos esenciales. Específicamente y a raíz del desembarco de un modulo en el planeta Marte, se refirió a las fallas de esta misión y a la falta de presupuesto que ponía a la NASA en dificultades para cumplir plenamente con sus proyectos, por interesantes que fueran. Comento que, luego de ver un video y de charlar con el medico de los astronautas rusos, éste le había señalado la falta de comunicación entre el y los astronautas en lo referente a experiencias internas que, evidentemente, por efecto de «cámara de silencio,» deberían haberse manifestado, así como su preocupación por darles protección sicológica. Solo después, a nivel más personal y conversando informalmente con ellos, llego a entender más cabalmente las experiencias reales por ellos vividas y que no se atrevían a decir por temor a ser tildados de «poco confiables» y de este modo consiguió entender la relación que ellos tenían con lo trascendente. En este sentido, y a partir de estas representaciones, explicó que la gente en general y en todas las culturas, no solo los astronautas, veían estas cosas extrañas, platos voladores, cielos y cosas por el estilo, y no solo en épocas de fin de milenio, y explico como los astronautas veían a la tierra, como una bola en el espacio, configurándose una suerte de sistema de representación de los espacios altos y de como este sistema, en épocas anteriores, se representaba de otra manera. Dijo que la gente en muchas culturas prefieren no hablar de estas cosas, pero que en Brasil sí se refieren más libremente a ellas y comento varios ejemplos, como el «cielo de los portugueses», etc. Explicó como en el pasado se representaban los cielos medieval y barroco, cargados de contenidos epocales. En cuanto a como seria una representación posible del cielo de nuestros contemporáneos, indico que no seria tan sensorial, tan ligado al cuerpo, sino que emplazado más alto y más abstracto.

Sobre registros sicológicos, se refirió a la necesidad de no forzar una búsqueda de registro, tratarse amablemente, que era bueno ser compasivo con los demás y con uno mismo. Comentó la utilidad de hacer un examen de situación, un especie de «arqueo». Comento como Meister Ekhart se planteaba la diferencia de lo que provenía de los cielos e infiernos en base a registros internos, un indicador que permite diferenciar lo que produce crecimiento interno y violencia interna, base de la acción válida y que lo que caracterizaba como proveniente del demonio venia de abajo y lo celestial, desde arriba. La validez de un registro no puede ser indicada desde afuera, ni tampoco por otro y que cada uno debe buscar sus propios registros. Dijo que hacía cosas por los demás porque le hacia bien hacerlas y porque quería hacerlas, que la acción válida no exige recompensa.

En el primer día, refiriéndose al tema de las religiones, se explayo acerca del chamanismo Bon en el Tibet, a la llegada del Budismo y a su posterior fusión. Comento como en occidente los ateos e izquierdistas europeos posteriores al siglo XIX se han estado convirtiendo al budismo con la mayor facilidad. Ateos que no sienten dificultad en integrar el budismo. También se refirió al Islam como la mayor religión viva en expansión. En cuanto al cristianismo, se refirió a la total renovación, al «Hombre nuevo», que comenzó con San Pablo y su transformación.

En torno a este tema, refiriéndose a la muerte, se hablo de los registros que se producen con la proximidad a la muerte. En este sentido se refirió al túnel y a la imagen del Buda o de Cristo, pero haciendo ver que los registros del túnel y de la luz son comunes, siendo que los de la imagen que aparece al final son variables a cada cultura. En las experiencias de los astronautas con la máquina centrifuga giratoria de prueba se producían experiencias por falta de oxigeno en el cerebro, fenómenos similares, que aumentando o disminuyendo la velocidad de la misma, podían repetirlos y retenerlos en memoria.

Comento un trabajo que estaba realizando sobre Colon, el «Chilambalam» de los Mayas, y las «Crónicas Marcianas» Ray Bradbury, explicando como el proyecto de una imagen a futuro modifica la realidad, al margen del factor tiempo y como la inter-relación de culturas y de tiempos actúan unas sobre otras, en sus aspectos positivos y negativos.

Se refirió también a los sueños y hechos significativos, indicando que los registros e interpretación de los mismos corresponden ser hechos por quienes los tienen y no por otros. Vió los elementos comunes de los sueños, como el «toro» en los españoles en la época actual, que era factor común en el sueño de muchos. Seria útil buscar en algún trabajo si existe algo común en el sueño de diversas personas que sueñan simultáneamente. Como practica sugirió anotarlos al momento de despertar y no después para evitar introducir otros elementos. Respetar la acción de cada nivel.