Pone el ejemplo del peluquero de perros. Estaba peluqueando a uno y a otro, hasta que comienza con uno y pregunta a una persona, le hacemos un flequillo, le hacemos la colita, a lo que contestaba: pues sí, pues sí. Al final de hacerle de todo al perro, el peluquero veterinario le dice son 50 pesos, y el otro dice ¿cómo?, si el perro no es mío…, y continúa diciendo que éstos que hacen los daños, que se apuñalan entre sí, que lanzan bombas, tendrán que resolver el problema o los problemas, que nosotros no tenemos nada que ver en el asunto, que ellos resuelvan tanto caos y desorden que ellos mismos han armado. Si se cae algo, bueno lo siento el perro no es nuestro.