preguntaba, aunque el sector que yo representaba a lo mejor me cuestionaba, a lo mejor por eso… Pero, al margen de eso, en ese momento hablábamos de reivindicar muchas cosas que las podíamos asemejar a valores que tienen mucha profundidad con la vida. Y por la urgencia del momento, no eran tan así. Entonces, con el pasar del tiempo uno se va dando cuenta de que la persona que en este momento… o el movimiento que derivó en este número de personas no son de mentira, que en realidad existían y que en realidad -como lo está planteando- no era una moda, sino una cosa que va perdurar mucho en el tiempo. En ese sentido, yo me decía: bueno, gracias -primero que nada- por conocer a este grupo de personas, en especial a ti y darnos cuenta además que tú no eres un ser de otro planeta, que se te puede tocar, se puede conversar, que puedes reírte, comer, que no te incomoda la incomodidad, que no te incomoda la humildad, tampoco. Todo lo contrario, eres tan humilde como cualquiera de nosotros, una persona como yo. Es súper importante. Y al movimiento, agradecer también el hecho de permitir a todo este número de personas, de ser tan bondadosos de compartir, en definitiva, los valores, los lineamientos, las políticas, como le quieran llamar. Que nos están llamado a cambiar el mundo y, sobre todo, de estar en este lugar. Yo creo que para muchos este lugar es súper importante, los de la Frontera, lo Hermida, la Faena. Bueno, hay mucha gente que ya no está, pero en ese mismo sentido decirles que aquí está Silo, vivito y coleando, y que para mucha gente este es un gran movimiento, que sigue pensando todavía en los valores que abrazaron en algún momento. (aplausos y abrazo del Negro).