adentro. Esa es la fuerza que mueve… esa es la fuerza que mueve todo, incluso hay fuerzas que mueven las ideas. Los grandes intelectuales, esos que han hecho teorías y cosas, en realidad estaban movidos por un fuego sagrado, estaban movidos por un impulso que no venían de la cabeza, ese impulso hacía mover su cabeza, pero ellos querían otro mundo, otra situación, otro… Eso es lo que vale, ese impulso, ¿cómo vamos a matar el impulso?, si eso es lo que mueve todo.
El que se haya enamorado alguna vez, yo creo que de todos los que hay acá, alguien se habrá enamorado alguna vez aunque sea, (risas). ¿Qué tal ese impulso? No importa como resultó después. (risas) No, no, no, no está ahí el tema sino en el impulso. Es una fuerza enorme, ese es pariente del entusiasmo. Así que por ahí andamos, ahí estamos dando vuelta en ese tema, el entusiasmo, el humor, el impulso, la fuerza interna, lo que lleva hacia el futuro. Alguien que se enamora y qué ¿está considerando su pasado?, o está considerando lo que va a pasar con la otra parte de la que se enamora. Está diciendo, “nooo, yo primero tengo que arreglar mis cosas y después vamos a ver si me enamoro, (risas). ¿Qué cosa es ésa? Así no se hace. ¡Eso no se hace! Eso no se hace, eso bloquea el entusiasmo, bloquea el humor, bloquea el subir, como decían unos sujetos hace muchos años, muchos cientos de años: Sursum corda. Mira qué difícil. Eleva tu corazón, eleva tu corazón…, eleva tu corazón y… una fuerza interna. Eleva tu corazón. Si uno racionaliza, dice “¡y cómo va a elevar el corazón, si el corazón es una víscera, no se puede elevar el corazón! (risas)”. Eleva tu corazón. Mira que frase interesante. Eleva tu corazón, ¿eh? Sursum corda.
Pregunta: Una pregunta súper ingenua (risas), ¿Cómo encontrar tu camino, cómo darse cuenta que ésta es la misión, saber que uno está en el camino correcto?
Silo: No. Eso no podemos saberlo. Nos equivocamos mucho en nuestra vida y a veces creemos que acertamos y… acertamos (risas). Y otras veces creemos que acertamos y… no acertamos. Esa es una de las gracias que tiene el ser humano, no tiene garantías, no hay seguridad, no podemos decir, ¡si hace tal cosa…!, eso no funciona. Puede salir o no salir, pero no tiene certeza… no tiene certeza. La única muestra que tienes de que estás yendo por el buen camino, es que tu vida tiene más unidad. Notas que puedes sacar tus contradicciones y eso es todo. No tienes una cosa como quisiéramos todos, tener un trueno, algo importante… (risas).
Comentario: Una receta
Silo: Ya…ya, ya. (risas). Mira respira profundamente… (risas) y ya vas a ver cómo se…
Así que no tenemos esa seguridad. Y nos equivocamos muchas veces y fracasamos continuamente y fracasaremos mil veces más. Pero quiero decirte en ese fracaso, si tú puedes continuar adelante porque tienes una dirección…, si no la gente frente al fracaso, se amilana, se siente abatida, retrocede. Si puedes continuar no obstante esos fracasos en esa búsqueda y demás, es porque conservas ese entusiasmo atrás que te está empujando, conservas el entusiasmo, es algo que te va a lanzar hacia el futuro. Los fracasos no son razón suficiente para que uno baje los brazos y parece que así nos han enseñado. “Y, bueno, ante tal fracaso. Usted quédese tranquilo”, ¡qué me voy a quedar tranquilo, no…!, no me voy a quedar tranquilo. ¡Pero si usted ha fracasado! Perfectamente… vamos a ver qué pasa pronto en la próxima. Ya veremos, ya veremos… Ya veremos cómo le va a usted, ya veremos cómo le va a todo un sistema que dice todo lo contrario. Ya veremos. Mientras tanto nos vamos fortaleciendo. Bien, no dramaticemos.
Pregunta: ¿Qué se siente al saber que ya demostrado activamente que hay gente que sigue tu mensaje?, ¿qué sientes tu?
Silo: Eso es lo que me reconforta…, eso es lo que me reconforta, eso, eso. Si la gente fuera neutral con el mensaje y