Cuando se entregó el material de Autotransferencia, está­bamos en vísperas de la Conjunción de Canarias. Posteriormente, comenzó el trabajo, de acuerdo a lo visto en dicha reunión. En general se estudió a nivel de Orden y Escuela, el curso de Autotransferencia, pero no se lo comenzó a trabajar de modo sostenido.

El curso de Autotransferencia puede ser ejercitado de modo satisfactorio, si en un breve retiro de fin de semana, se reúne cada metrópolis siguiendo las cuatro lecciones tal cual se explican. Será de importancia, que se efectúen discusiones e intercambio de experiencia entre los partícipes.

Comprendido el curso, conviene trabajar la configuración del guía interno. Veamos algunas. alternativas.

1.- En un ambiente poco iluminado, un partícipe repite en voz alta y cada cinco segundos, la frase: “¡Oh, guía!” Otra persona, cada vez le responde: “¡Estoy presente!” Esto puede efectuarse unas cinco o seis veces seguidas. Pero, al proferir: “¡Oh, guía!” por última vez, no habrá respuesta del segundo partícipe. Es decir, no se le res­ponderá: “¡Estoy presente!”, derivándose entonces, una respuesta automá­tica interna en cada partícipe. Cada cual, tendrá registro de una ima­gen auditiva condicionada de lo que puede ser el guía interno.

2.- En el ambiente citado, cada partícipe tratará de sentir la “presencia” externa del guía, del siguiente modo: recorrerá mentalmente, de modo rápido, la superficie de su cuerpo (del tronco). Posteriormente, imaginará que puede sentir a su cuerpo más ensanchado, con más volumen del que en realidad tiene. Inmediatamente, dejará que esa sensación se “desprenda” del propio cuerpo, alejándose y aproxi­mándose al mismo… desplazándose alrededor del cuerpo como si se tra­tara de otra persona. La sensación de “presencia” autónoma, seguramen­te se habrá registrado en otros momentos biográficos, por ejemplo: cuando niños en la oscuridad, algo se acercaba hasta uno, o se desplazaba muy próximo al rostro para dar un registro de indefinición y temor.

En el caso descrito, como ejercicio 2, no se tratará de res­catar registros de temor, sino de constatar la posibilidad de trabajar con imágenes cenestésicas proyectadas que logran cierta “autonomía”. Allí no se trabajará con imágenes visuales. Obsérvese que en el ejer­cicio 1, tampoco se trabajó con imágenes visuales, sino auditivas.

Así pues y de acuerdo a particulares facilidades, se po­drán apoyar algunos en las imágenes visuales que propone el curso, o bien en las auditivas del ejercicio 1, o en las cenestésicas del ejercicio 2. Cualesquiera sea el caso, tales imágenes no tendrán el carác­ter de guía, hasta que no se experimenten con la carga afectiva y los atributos estudiados en Autotransferencia.

Examinemos ahora la forma del “llamado”, o invocación al guía.

Se dirá mentalmente: “¡Oh, guía!”, o como se prefiera, pero en todos los casos la frase debe registrarse más abajo del aparato de fonación. Es decir, en el centro del pecho, donde trabajamos precisamente “la esfera transparente y luminosa” de la experiencia de Paz. Practicar la invocación con registro en ese punto, es de consecuencias muy diferentes a las de ejercicios con simples imágenes sonoras de emplazamiento habitual más alto en el espacio de representación. Se observará que la invocación estará ligada a la inhalación o exhalación del aire. Ello podrá resultar un apoyo de interés.

En el retiro aludido, habrá tiempo para practicar estas cosas. Podrá trabajarse la invocación en condiciones ambientales de quietud, silencio externo y poca luminosidad, pero será luego importante poder realizarla en actividad, a la luz del día y durante cual­quier ocupación. En todos los casos, el registro debe tener encaje emo­tivo y así grabarse por repetición oportuna y no simplemente mecánica.

Veamos ahora, algunas funciones del guía interno, referi­das a situaciones personales.

SITUACIÓN FUNCIÓN DEL GUÍA
Frustración
Resentimiento
——-Seguimiento—— El guía sirve para seguirlo en situaciones de reconciliación
(ejemplo de la ceremonia de la Orden en base a imágenes visuales).
Debilidad
SoledadTemorNecesidades en general

Duda

 

——-Pedido——-

El guía sirve para dar Fuerza, compañía, valor, etc. (en base al sistema de imágenes más afín con el operador).

El guía sirve para ser colocado en una situación parecida a la que vive el operador.

——-Ejemplo——-

Si se pre­gunta: “¿qué haría x en tal situación?”, la respuesta será una re­ferencia para decidir.
Problema sin resolver ——-Orientación——- El guía sirve para dar respuestas orientadoras. Debe formularse preguntas exactas y esperar las “respuestas” de inmediato, pero tam­bién estas, podrán aparecer en sueños o al despertar, o en frases o acciones de otras personas que para el operador resultarán conectadas con la pregunta.

Las cuatro funciones principales del guía deberán ser estudiadas y practicadas en el retiro que venimos comentando. También, se podrá comenzar el trabajo de familiarización con el guía, que se podrá mantener como práctica cotidiana posteriormente. La familiarización con el guía, se refiere a la práctica de la invocación prefe­rida por el operador, en las cinco siguientes situaciones: 1° al des­pertar; 2° ante un posible peligro; 3° ante un posible descontrol; 4° como agradecimiento ante una situación feliz; 5° al dormir.

Consideremos ahora, algunos aforismos generales que cualquier persona puede entender a su modo, pero que será de interés estudiar y discutir desde un punto de vista más técnico, en el retiro en cuestión.

1.- Los pensamientos, producen y atraen acciones.

2.- Los pensamientos con fe, producen y atraen acciones mas fuertes.

3.- Los pensamientos repetidos con fe, producen y atraen el máximo de fuerza en las acciones.

4.- Los pensamientos están dirigidos por guías a veces positivos, a veces negativos, a veces confusos. De ellos resultan los tipos de acciones que se generan y se atraen.

5.- Un guía positivo, concentra en él todos los pensamientos repetidos con fe. Tiene el máximo de fuerza para generar acciones positivas y rechazar las negativas.

Convendrá discutir qué entendemos por “atraer”, qué enten­demos por “fe” y a qué se refiere el aforismo 4 en aquello de que “los pensamientos están dirigidos por guías” (modelos, arquetipos, ensueños en general). También será conveniente reparar en las aspiraciones e ideales de vida, como guías que determinan conductas. Todo ello servirá para reconsiderar los propios modelos o ensueños cla­ramente configurados, o en su defecto confusos y si poseen cualidades positivas o negativas desde el punto de vista de nuestro progreso in­terno. Todo ello permitirá aclarar una vez más, qué tipos de acciones “generamos y atraemos” en la vida diaria.

También resultará de interés conectar los aforismos y particularmente el 5, con el capítulo XIII, parágrafo 12 completo, de la Mirada Interna.

Sugerimos repetir ese breve retiro (en base a los puntos comentados), con los miembros de Escuela de cada equipo. Si los equi­pos no tienen completados sus estudios de cursos anteriores, será una buena oportunidad de revisión. Ello no excluirá que puedan trabajar con el guía del modo que venimos tratando, aún cuando no estén aún en condiciones de acometer el estudio de Autotransferencia.

Explicaciones simples sobre el guía y los aforismos podrán darse, por último, a los miembros de Comunidad. Ellos encontrarán en esas propuestas, interesantes elementos de trabajo interno. Contribuirá en la misma dirección, la lectura y explicación de sucesivos parágrafos de La Mirada Interna, en las reuniones de Comunidad.