….Es muy gracioso el…

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¿eh?, todo.

Bien, estamos a un año de distancia de la propuesta hecha hacia el 15 de noviembre del 89. Estamos a más del 15 de noviembre del 90. Ha pasado un año. ¿Y con eso qué? Nada, ha pasado un año. Ha pasado un año.

Y lo que se dijo en su momento. «Muchachos, a ver si podemos hacer un esfuercito para comunicar todos estos temas de la paz, la no violencia, todo ese lío. A ver si podemos hacer un esfuercito para que vaya un poco más lejos la bocha».

En estas cosas no se cambian situaciones, pero sí se favorecen una cantidad de fenómenos que después confluyen y se producen las cosas interesantes. Un año nos hemos tomado y ha estado muy bien, la gente, reconozcámoslo, con todo este asunto de la marcha, las cosas que se han hecho, bien, ¿o no? Muy bien, ¿no es cierto? Muy bien.

Y todavía tenemos un mesecito como para empujar alguna cosa. Y después, y después veremos. La gente va a terminar haciendo lo que quiera hacer, y pueda, claro, pero lo que quiera hacer.

Así que nos vamos a encontrar con una situación de haber concluido un proyecto. Hemos pautado el comienzo del 15 de noviembre, empezó acá. Eso no es así. Hace 25 años o algo así, armamos algo que llamamos, para ponerle un nombre, la «misión del 80». Habrá algunos memoriosos que recuerden. «Trata a los demás como quieres, que te…» todo ese rollo, que no se entendía un coño en esa época. Ahora no, ahora todo… pero no se entendía, era espectacular. Casas de deporte y demás y miraban raro. Bueno, pero no importa. Y empezamos a dar vueltas por distintos lugares, sobre todo en Europa. América Latina estaba vedada, llena de regímenes militares, no podías decir nada. Así que en Europa, en el Asia, empezamos a movernos con ese asunto de la misión del 80.

Y se producían algunos fenómenos interesantes. Por ejemplo, recuerdo en un punto donde hicimos una especie de convocatoria pública y la gente se acercó a nosotros. Pero como teníamos pocos locales y eran inundados los locales, descolgaban los teléfonos los nuestros, no querían saber nada. Entonces, ¿en qué quedamos? Tratábamos de arrimar gente y cuando la gente venía… ¡salga de acá!.

Pasaron esos fenómenos extraordinarios. Era curioso, como que no estábamos a la altura de los tiempos. Y hoy, los tiempos no están a nuestra altura. En fin, que terminamos esta historia bastante bien, muy interesante.

Y bueno, seguimos adelante con una cantidad de cosas que hay que poner en marcha. ¿Y quiénes lo van a poner en marcha? Los que quieran, fácil, como siempre. Los que no quieran no lo van a poner en marcha y ya está.

Tenemos numerosas cosas colgadas, muchas, muchas. Hay temas de organismos, hay temas de estructuraciones de gente y demás y eso no se va a mover por generación espontánea. Ya desde Pasteur se sabe que lo de la generación espontánea no va. Hay que impulsarlo. Hay que impulsarlo.

Miren, les voy a dar una pequeña reseña para entender esto en proceso. El mundo se ha mundializado. No se ha globalizado porque la figura geométrica del globo y eso no coincide con lo que está pasando. Se ha mundializado, en distintas partes aparecen síntomas parecidos.

Tuvimos un caso de eso en esa especie de rebelión juvenil allá por la década del 60. En distintas partes del mundo aparecían manifestaciones de disconformidad con el sistema. Le llamaron «la rebelión juvenil», le llamaron de cualquier modo, pero el hecho es que iban saltando sin conexión entre sí en distintas partes del mundo gente de una edad cronológica aproximada. Eso fue muy notable, muy notable.

Primero pegó en el Cairo, después saltó a Roma, se movió algo en China, después apareció en París. Más o menos en esa secuencia. Después hay quienes ponen el copyright, pero eso es fenómeno de prensa, eso es fenómeno de prensa.

Pero era en simultáneo, que cosa tan curiosa fue y no se entendió nada. Quedó como una cosa, «la década maravillosa», no sé qué dicen. No se entendió nada, quedó colgado ahí. Pero para nosotros fue interesante el hecho de la simultaneidad que acerca a este punto que vamos a tratar un poquito más. En simultáneo y sin conexión de causa-efecto, de uno a otro, de,  esas cosas de las computadoras, esas cosas de primero esto, después lo de atrás, ¿verdad?. La simultaneidad del fenómeno fue notable ya en esa época. Fue muy notable.

Y aparecieron otros fenómenos, ya por esa época, también de mundialización. Y los fenómenos de mundialización que aparecieron tenían que ver con el ambiente. Con el ambiente considerado como un fenómeno mundializador. La gente se preocupaba, poquito, poquita gente, poquita, se preocupaba por lo que pasaba en el ambiente y en el ambiente inmediato, no tire papeles, no fume, en fin, bueno. Era lo que empezaba a pasar.

Pero gracias a algunos que empujan siempre las cosas, porque tienen otros intereses, por lo que fuere, eso tomó una velocidad mayor que si simplemente hubiera funcionado por generación espontánea. Es decir, porque aparecieron ciertos grupos, Die Grünen, por ejemplo, entre los alemanes, porque aparecieron otros grupos ecologistas, otros verdes, otros verdolagas y otros semiverdes, como empezaron a aparecer y tuvieron interés en que eso se moviera, efectivamente se movió, porque al mismo tiempo estaba el ambiente ya en condiciones de aceptar semejante cosa.

Ese fenómeno, si hacen un poco de memoria verán, que era muy poco comprendido y muy poco conocido. Después fue tomando fuerza hasta el día de hoy que aparecen expresidentes de países importantes que hacen películas y difunden, preocupadísimos por el ambiente, todo eso. Bueno, pero ha pasado mucho tiempo para que todo eso haga carne en la gente. Y hacer carne en la gente significa que hay una cantidad de puntos básicos que ya se dan por sentado.

Es decir, se ha instalado socialmente el fenómeno y la instalación de un fenómeno social lleva su tiempo que nunca se ve. Lo que se ve es cuando finalmente se instala y hay películas y hay líos y hay expresiones públicas. Pero el armado de esos fenómenos nunca se ve porque son grupos reducidos, gente que lo empuja, gente que le va dando dirección y entonces aparecen ya las expresiones públicas.

Se ha instalado y cuando empieza a instalarse un fenómeno de este tipo son las generaciones más nuevas las que tienen la palabra. Les resulta fácil hacer un dibujito yo amo a mi planeta, yo no sé qué. Y entonces en la escuela, la maestra que tiene poco que decir, le interesa fomentar ese asunto y también los padres ven las cosas que hacen los nenes entonces todos se enredan hay una especie de reconocimiento mutuo entre los niños, las maestras, los padres, todos están en una especie de confabulación, todos están por salvar el planeta.

Bueno, está bien y eso va tomando y eso se instala. Cuando se instala ya hay que andarse con cuidado porque enseguida te pueden fusilar, cuidadito con lo que se dice, cuidadito, empieza la censura de otro bando very typical.

Pero muy interesante, es uno de los pocos fenómenos de la globalización del mundo que aparecen en el campo de lo social, los temas referidos a lo ecológico. Dirán, bueno, pero hay muchas cosas también mundializadas, por ejemplo la tecnología. De acuerdo, pero la tecnología no está trabajando como fenómeno social, tiene enormes consecuencias sociales… pero ese es un punto que habría que estudiar con cierto detenimiento.

Cuando los humanistas y otros amigos empiezan a dar vueltas con el tema de la paz y la no-violencia, porque de la paz vienen hablando desde hace mucho tiempo, hay una especie de atonía y resistencia al tema, pero enseguida vamos a ver que se va a empezar a instalar esto, es lindo contarlo por adelantado. Se va a empezar a instalar y se va a empezar a instalar entre los niños «yo repudio la violencia» van a decir en sus dibujos, un nene y una nena tomaditos de la mano, en fin, hay distintas cosas y las maestras van a trabajar con los niños, porque claro, es una buena cosa estar en contra de la violencia y los padres, bueno, si es un modo de… en fin, va a pasar lo que sabemos que pasa, hasta que se instale.

Cuando empiece a instalarse, la prensa, por ejemplo, que siempre ha sido refractaria a nosotros, no solo va a ser favorable, sino que va a aumentar nuestros números, va a aumentar nuestras actividades. Es porque se empieza a instalar, empieza a ser reconocido como fenómeno social.

Hasta ahora he visto dos tipos de fenómeno social, el tema ecológico y este tema de la paz y la no-violencia. El tema de la paz y la no-violencia lleva un pequeño retraso histórico respecto del otro, porque claro, se comprometen otras cosas, se comprometen armamentos, se comprometen… no es lo mismo decir «no tire un pucho en la calle» que decir «desármense». No, no es lo mismo.

Entonces hay unas ciertas resistencias, pero lo vamos a ver funcionando. Por eso es que también habría que darle más impulso a la cosa ambientalista, a la cosa ecológica, todo ese tipo de cosas, darle también aire para que ellos tengan… capacidad respiratoria.

Porque si se agota en un partido, si se agota en sacar un diputadito ecologista y otro diputadito, entonces claro, por supuesto se va a acercar a alguna gente, porque todos esos quieren ser diputaditos, bueno, pero no es un fenómeno. Pero sin embargo ya se van aceptando esas cosas.

Hicimos esfuerzos en distintos momentos, pero un poco por los mismos nuestros, que eran muy duros y otro poco por los otros que eran antípodas, una cosa flu, blanducha, todo eso, no se podía, entonces les atribuían a los nuestros todo tipo de maldades, bueno, fue fantástico eso.

Ya después de la década del 60 empezaron esos líos y esas cuestiones y los nuestros en algunos puntos hacían acercamientos y los otros estaban muy alterados porque nos acercábamos, se acercaban los malignos, cuando en realidad se podría haber trabajado en muchos campos, porque es un fenómeno que tiene cosas comunes con los nuestros.

Los planteos son diferentes y demás, pero hay cosas comunes, son fenómenos de mundialización donde la gente puede preocuparse de su pequeña parroquia, de su pequeño lugar, con sus problemas de polución ambiental y demás, pero al mismo tiempo desde ahí conecta con lo mundial. Nosotros podemos arreglar las basuras en la vía pública, en un medio chiquito, pero nos damos bien cuenta, claramente nos damos cuenta, que el problema rebasa los límites parroquiales.

Y entonces eso, que necesita un poquito más de alcance para ser comprendido, debería hacerse tal vez un esfuercito por acercarse a la cosa ambientalista ecológica y ligarla y ligarla a todas las perturbaciones que hoy ocurren y que tienen que ver con la violencia. Y a la gente no le va a costar tanto entender que también hay una violencia medioambiental, que hay una violencia contra el planeta Tierra. Los defensores de la Pachamama van a… todo bien, se hace violencia contra la Tierra.

Por supuesto que el ser humano todavía no aparece, aparece la Tierra, aparecen esas cosas, el ser humano no es todavía un valor reconocido. Todos somos seres humanos me van a decir, claro que sí, pero no lo pones en tu consideración cuando hablas de Irak, cuando hablas de millones de tipos, no, eso es una cosa lejana, es como un sueño. La cosa se pone pesada cuando en el barrio donde estás empiezan a asesinar gente, cuando aparece el delito de sangre que uno reconoce como algo peligroso para uno, porque si no Irak está muy lejos y todas las formas de violencia que conocemos están muy lejos, no están nada lejos, no están nada lejos. Es un fenómeno de mundialización también, todo lo que pasa en cualquier punto del mundo afecta al resto del mundo, sin embargo así no está instalado todavía.

Entonces considerar estos fenómenos de mundialización y de cómo pueden ir sirviéndose estos fenómenos entre sí en una cierta dirección, es como para estudiarlo bien. Nada, son comentarios, como tantos comentarios que hacemos entre amigos, ¿no?, si no podemos hablar de eso no podemos hablar de nada.

Esos fenómenos han logrado su instalación y su vigencia y van a crecer más, van a crecer absolutamente y sobre todo van a crecer cuando no se puedan hacer otras cosas de cambios sustanciales. Entonces va a surgir con fuerza el reino de lo secundario, se va a ver militancia que lucha por la… qué se yo… la no polución ambiental y esas cosas, porque claro no se puede tirar abajo las fábricas de armas. Entonces siempre está más interesante luchar contra la polución ambiental, sobre todo si un vicepresidente de un país importante hace películas y la difunde y hay que ver cómo sube de rápido la estima popular (cállese la boca) hay que ver cómo sube.

Estamos en ese momento y todavía no se instala la cosa de la paz y la no-violencia y si empiezas a descomponer todos los elementos que hay en la temática de la paz y la no-violencia, es un lío, que es la discusión total contra el sistema… hummm… entonces mejor ser un poco suaves con eso, al principio, porque lo van a tomar grupos grandes de la población, los niños, los papás de los niños, las maestras de los niños, todo eso y eso va a ayudar a dar una cierta orientación.

Son fenómenos mundializados, que al principio no los vamos a ver con la potencia que tienen, pero en cuanto empiecen a ser vigentes, vamos a encontrar síntomas en distintas cosas, los síntomas van a pulular por todos lados.

De la no violencia, así, a lo Gandiano, de la Ahimsa, de eso, no se hablaba, nunca se habló. Ahora, hoy, en muchos lados se habla de no-violencia, es muy gracioso, en general se habla de la paz y eso, pero no de la no-violencia, porque caracterizarla significa caracterizar un tipo de conducta también, de acción en el medio y de acción en uno mismo, muy complicado. Así que, que vaya así, suavemente, nosotros haremos lo nuestro, otros harán lo suyo y se irá por esos carriles de la mundialización. Todo se está mundializando y lógicamente estos casos, que son muy ejemplares, se los va a ver fuertes.

Se está mundializando todo a medida que disminuye el potencial de los países, de las naciones y todo esto va llevando etapas ¿no es cierto? se pasa de lo nacional a lo regional y hay toda una discusión entre los partidarios de lo regional y lo nacional y todo esto va creando condiciones para que se empiece a hablar de lo mundial. Pero claro, lo que va quedando como jamón del sándwich, en el medio de dos panes, es el estado nacional.

En algunos países donde hay comunidades ya supranacionales hay una discusión tremenda con eso, porque entonces hay que ceder soberanía, hay que ceder poder a lo regional y hay que ceder el poco poder que tiene lo nacional y entonces eso creó un lío de primera. Ni les cuento si hay que erradicar olivos en un punto, naranjas en el otro, industria liviana en el otro, porque hay que, eso se organiza, por ejemplo, desde Bruselas. Hay que ceder un montón de cosas para ganar en lo común. El mercado común europeo,está en eso, pero a paso acelerado. Imagínense el lío que se presenta con distintas cosas, con la moneda, con la producción, con la competencia, un lío, es otro mundo, el mundo de la regionalización.

Y otros, ni lerdos ni perezosos, aprenden también de los que primero se levantaron ahí, aprenden las mismas mañas y empiezan a aparecer intentos de regionalización en otras partes del planeta. Los tigrecitos del Asia, la comunidad de los países del sudeste asiático. En fin en distintos lados aparece la regionalización y claro está anunciando un nuevo momento en el mundo, el momento de la regionalización. Por supuesto, ya hay eurodiputados, no diputados por tal país, así se va moviendo todo este asunto de la regionalización.

No está solucionado cómo, para fomentar eso de la regionalización, sin embargo, hay que interesarse por lo local. Entonces, hablando entre nosotros, si ponen en marcha procesos de ese tipo, observen que van a tener que hacerse fuertes en determinados países, aunque esos países estén saliendo por empuje de las regiones. Entonces ¿qué nos vamos a dedicar a los países si las regiones deciden? eso hay que analizarlo despacio, parece que hubiera que interesarse además por los países, por pequeños que sean, aparte de los grandes planteos regionales, por lo que sucede en cada país y llevando eso al extremo, hay que interesarse poderosamente por la base social de los pequeños lugares, por las comunas, por los municipios y desde ahí desde donde se pueden estructurar esos fenómenos.

Así que, si ustedes van a poner en marcha procesos, políticos, sociales, en fin, de distinto tipo, culturales y demás, yo los invitaría a tener muy en cuenta eso, de que no obstante el avance de lo regional, lo local, es algo donde habría que hacerse fuerte y desde ahí sí conectar con lo regional. Pero lo local, por pequeño que sea y por humilde que parezca y a uno no le gustan las cosas grandes, no le gusta andar discutiendo en la comuna por el tendido cloacal, sin embargo hay que reconsiderar todos estos líos.

Nosotros estamos, como conjunto, en esta otra dimensión de lo mundializado y el ejemplo que hemos puesto de lo ambiental y demás, vale, pero ya metiéndonos en lo mundializado, debemos reconocer que hay ciertos aspectos que no son tocados directamente y que no tenemos por qué tocarlos directamente, vamos a lo local, a lo más pequeño, tal cual se explican en cartas a mis amigos y demás, acerca de la base social, que es la de la comuna, del municipio, desde donde se pueden organizar fenómenos ya de importancia regional, más que nacional.

De lo mundial no se puede hablar porque no se está en esa etapa siquiera, por supuesto que se va a un mundo mundializado, pero no estamos en esa etapa, la etapa en que está el mundo es la de la discusión entre los estados nacionales y la cosa regional y toda la lucha que se da por tener el monopolio de lo regional, se está en eso. No aparece ningún descabellado todavía haciendo planteos imperiales «lo que se necesita es un emperador y se acaba la discusión» no, no, muchos lo piensan, pero eso no lo van a decir jamás. Se está en esa otra etapa, se está en esa otra etapa, entonces cualquier tipo de acción, social, política, cultural, que se plantee, debería tener a la vista, porque vamos en ese derrotero, debería tenerse a la vista la mundialización.

Y tener a la vista la mundialización no quiere decir que todo lo que hagas tenga que ser mundializado. Todo lo que hagas, más vale que lo hagas ubicado en puntos, por pequeños que sean. Ahí van a aparecer todos esos fenómenos ambiguos en su designación, los fenómenos de red, que todos van haciendo lo suyo, pero sin embargo se conectan en una red, cosas que dicen, tomando ejemplos de internet, muy bien, muy bien, muy bien, está bien todo, todo fenómeno. Pero, en el mundito en que estamos, vamos en esa dirección. Y cualquier cosa que planteemos nosotros, será muy bueno verla con espíritu amplio, como fenómeno mundial, pero dedicarnos a aplicar la aplicación del fenómeno a lo local, a lo pequeño, y van a pulular esos fenómenos en todas partes.

Y también tendrían muy buenas relaciones, por supuesto, con toda la cosa ambientalista, claro que sí. Muy buenas relaciones tendría. Como no se trata de manejar nada, ¿Qué vas a manejar, una cosa ambientalista?, no, buenas relaciones.

Así que creo yo que es interesante considerar estos fenómenos de mundialización y por dónde vamos nosotros, o podemos ir nosotros. Hay que ver, por supuesto, si es que queremos hacer alguna cosa, eso de verdad. Si no queremos hacer ninguna cosa, está bien, tenemos todo nuestro derecho.

Hay otros fenómenos de mundialización, que no se lo reconocen porque hay mucha censura que viene de la época de la Revolución Francesa hasta hoy, entonces tiene todavía un rodaje de unos doscientos y tantos años, y es el fenómeno de la explosión de las comunidades religiosas en todo el mundo. Ese es un fenómeno de mundialización, las colectividades religiosas, eso que a uno le choca, bueno, eso. Es como para tenerlo en cuenta.

Hemos visto en estos pocos años, dos años, la gran velocidad con la que distintas colectividades religiosas tienden a aglutinarse en torno nuestro, si ponemos de relieve y le damos importancia a lo espiritual, que no se sabe qué es lo espiritual, es un vapor, pero no es lo religioso, no es el tema de los dioses, no, no,no, es lo espiritual, que no se sabe qué es, pero hay que ver la cantidad de grupos de distintas confesiones y demás que se aglutinan.

Eso existe y va tomando velocidad, y nuestra cabeza se ¡toing! ¡inadmisible! «Estamos volviendo al medioevo», es lo primero que se te ocurre, como si fuera tan avanzado lo otro, bueno. Y si tocas distintas partes del mundo, vas a ver que eso va cobrando tal vigor y tal vigencia, que hace tambalear las estructuras políticas de toda una región, son fenómenos que terminan regionalizándose.

Hoy se habla del choque de culturas y demás, «choque de culturas», todos sabemos, aunque no se lo diga descaradamente, que es choque de las formas religiosas de las distintas culturas. Y no hay vuelta. Eso no estaba en vigencia, que se han dado de palos entre los vecinos, siempre. Pero que, como cultura, tomara esa dimensión y tratara de apoderarse de toda la estructura social, política y demás, de toda una región, esto es bastante nuevo.

Tienen ahí un fenómeno muy importante, en rápido desenvolvimiento, con expresiones de una agresividad importante, agresiva en todo sentido, no es que uno sea agresivo y los otros no, pero con mucha dinámica, mucha dinámica éste fenómeno.

Así que esos fenómenos, si uno quiere tener en cuenta el funcionamiento o por lo menos las direcciones que va el mundo en estos momentos, debería darle pelota a eso, a los temas psicológicos, los temas de la paz y la no-violencia, los temas de las confesiones, o a veces ni eso, de la espiritualidad, en distintas partes. Debería tenerse en cuenta esto.

¿Qué vayamos a hacer nosotros? Eso no lo hemos discutido, pero tener en cuenta estos fenómenos puede ayudar. Bien, bien. Esto es un… prolegómeno.

Nosotros ya hemos terminado, ya, dentro de un mes terminamos con la Marcha Mundial y demás y hemos postergado una cantidad de cosas, diciéndolo por anticipado hace un año. Ya llegará el momento en que reestructuremos el funcionamiento, porque necesitamos funcionamiento. Lo que vayamos a hacer no se va a mover por generación espontánea, se va a mover porque se le pone empeño, porque se le pone dirección.

¿Qué harán nuestros amigos? ¿Qué harán nuestros amigos? En esa especie de reestructuración. Harán lo que quieran hacer finalmente. Entonces no se va a tratar de forzar a la gente en determinadas direcciones, eso no va a funcionar bien. Que la gente se pueda poner en los distintos lugares.

Son muy poquitas ideas, muy, de prologuito. Descansemos unos  minutos como para dialogar y ver si se entendió más o menos todo esto y retomemos eso de ¿qué vamos a hacer?. Porque este asunto de la marcha y demás, bueno, eso ya terminó, estaba pautado, empezaba en tal época y terminaba en tal época, se hacían ciertas cosas, todo fenómeno, funcionó muy bien. Y la gente, hay que ver, no hubo deserciones de gente. No, yo esas cosas no, nooo. Todo el mundo que estaba en ciertas cosas lo entendió perfectamente y todo el mundo se puso, algunos más exitosamente que otros, lo que quieras, pero el empuje fue común.

Y hay que ver cómo pegó en la gente del medio, eso no quiere decir que eso le vaya a dar dirección, pero pegó, fue reconocido. Un primer paso de la instalación, un primer paso de la instalación. Ustedes lograron, con ese añito de trabajo y demás, instalar en alguna medida, pequeña, instalar estos temas. Es muy curioso, no han logrado objetivamente ninguna producción importante o algún fenómeno social o político, claro que no, pero han ido instalando el tema. Un buen avance. Sí, es un buen avance y así se planteó en realidad, vamos a crear conciencia, ¿qué es crear conciencia? Hacernos llegar lo más lejos que podamos dentro de nuestras posibilidades.

Bueno, pero si no nos dan prensa, si nos cortan todo, no podemos hacer nada. No hable así, que podemos hacer muchas cosas y es lo que han hecho. Y han llegado a la prensa y han tratado de orquestar instrumental de prensa, todo eso ha colaborado en esa dirección, todo eso se ha hecho. Muy bien, muy bien, no hay nada que objetar. Y sin embargo no tienen para exhibir cosas… todavía.

Conversemos un poquito, total, no le hacemos mal a nadie, sobre estos fenómenos de mundialización. Hay más de un fenómeno de mundialización, que es interesante tenerlo en cuenta. Que es muy distinto tener en cuenta el fenómeno de mundialización, a lanzarse a la mundialización como caballo si no tienes con qué. Más bien puntualizar con la mirada puesta en lo más amplio, pero puntualizar en lo particular. Conversemos, si se puede…