…Jubilados, desocupados y trabajadores frente a los abusos del estado, ratifiquen no obstante esa autoridad mediante su voto. Es una pregunta casi sociológica o de psicología social.
Es realmente paradojal, esto de que no obstante la gente sufrir esos embates y esos… no obstante, insiste, ¿eh?, insiste en que las cosas ¡salgan bien!. Es que la gente es muy buena, en el sentido que… es que es muy humano también, el que hagamos fuerza para que las cosas salgan bien. ¿No nos pasa con los hijos queridos, con los padres queridos? le pasa a la gente con su país querido, le pasa a la gente con su comunidad querida, quiere que las cosas salgan bien, no quiere una catástrofe, no quiere una hecatombe. Es una pena, así funcionamos, pero no vayamos a creer que esto se mantiene por mucho tiempo.
Tampoco creo que se pueda hacer un abuso de este tema de que «se lava el cerebro a la gente, de que los medios de difusión son todopoderosos», no digamos esas cosas, porque tenemos ejemplos donde esto no funciona.
Miren, recuerden simplemente la época de Ceaușescu, de Ceaușescu… Donde el régimen tenía todo el dinero de la sociedad, usted no tenía dinero para hacer un panfleto y decir «no estoy de acuerdo». Donde se educaba a los niños desde su más tierna edad con ciertos códigos de apoyo al régimen. Donde, por supuesto, había campañas de alfabetización, pero claro con «papá Ceaușescu», etc. Donde los medios de difusión estaban absoluta y totalmente monopolizados…
Bueno, dadas esas condiciones uno podía pensar que como la conciencia humana es pasiva, es pasiva, si se la educa de cierto modo va a funcionar automáticamente. Pero sucede que la conciencia humana no es pasiva, la conciencia humana es activa y modifica las condiciones objetivas y subjetivas y no es tampoco reflejo de la objetividad.
Así sucedió que cambió una generación, cambiaron ciertas cosas, cambió la gente y todo se desplomó y en un instante. Sucedió en ese fenómeno extraordinario que no valió de nada ni el lavado de cerebro, ni el monopolio, ni la educación sostenida… estas cosas son para pensárselas…

