Buenos Aires
19 de octubre de 1993

 

Apuntes de una charla con el Negro

Estos son comentarios de una charla informal con el Negro, se sugiere no hacer fotocopias, ni apuntes, son sólo comentarios generales (en particular la última parte del apunte) sobre como nos moveremos en el próximo semestre, a conversar de modo definitivo en la próxima reunión de México).

 

 

Coordinadoras:

No son mecanismos de representatividad, no participan en las reuniones los consejos por proporción. Nacen de la necesidad de coordinar diferentes acciones entre líneas distintas, en un punto determinado.

Donde no hay más de una línea, (líneas de un solo consejo), no hay coordinadora, salvo que las líneas sean numerosas y entonces también se hacen.

Las líneas pequeñas van allí para coordinar actividades y estar en consonancia. Ya hemos pasado la etapa Naif en la cual una línea pensaba que lo mejor era que las otras líneas no se desarrollaran. Es interesante que se coordine la actividad conjunta.

Hay varias palabras que se deberían eliminar (de nuestro lenguaje): representatividad, negociación, etc., ya que pertenecen a una subcultura que no es la nuestra.

La coordinadora se da, crea, una comisión ideológica que en ocasiones está integrada por la misma gente o por gente con aptitudes para este trabajo. La función de la comisión ideológica es la de mantenernos informados de lo que va pasando en el escenario, elaborar documentos, interpretaciones, etc. A estas reuniones se pueden invitar especialistas.

Si bien en un punto, (lugar) en que hay una sola línea no hacemos la coordinadora, sí debe existir la comisión ideológica. Es muy útil la inclusión de los sectores pues tienen que ver con este tipo de trabajo.

Las coordinadoras son un mecanismo que está en relación directa con la acción, cuando no hay acción conjunta no hay porque reunirse. Con el tiempo las reuniones se fijarán en función de las actividades, es decir tienen un rol funcional.

Las decisiones no las toma la coordinadora, (como si fuera un nuevo nivel de decisión), sino los orientadores que la componen. Ningún orientador podrá decir: «es una decisión de la coordinadora…» No hay posibilidad de error pues son las líneas las que deciden.

Si más de un consejo de delegados de grupo coinciden en un mismo barrio es interesante que haya una coordinadora de base.

Los conflictos:

Es el tema central de este momento ya que toda actividad pasa por montarse en los conflictos.

Dado un conflicto, del cual deriva una movilización convocada por otros, no podemos ir ahí con la idea de parasitar. Por ejemplo: asesinan a 10 turcos y se hace una gran marcha y nosotros, en vez de movilizar en base a nuestra fuerza, vamos allí solo a repartir panfletos. No, en una movilización que organizan otros, (y aunque tenga carácter testimonial siempre es importante participar, pues si nadie putea la cosa va a empeorar), nosotros movemos gente que irá en apoyo al conflicto. ¿Qué hacemos en cuanto a la movilización entonces?, invitamos gente, movemos gente con la intención de engrosar esa marcha y en el hecho de movilizar gente a esa marcha es que nosotros organizamos gente, crecemos. Contribuimos a la movilización y simultáneamente organizamos a la gente que convocamos.

Si hay una marcha de los jubilados, nosotros tenemos que arrastrar gente para que apoye esa cosa y le diremos a los jubilados que nuestro apoyo consiste en llevar gente a esa marcha, entonces a esa gente que movilizamos, la organizamos.

Respecto de la idea de conflicto lo central es: movilizar y organizar.

Cada vez que nos involucramos en un conflicto tenemos que crecer. No participamos de un conflicto que no nos haga crecer.

Es necesario priorizar el conflicto en el cual nos activaremos: aquellos que nos dan más posibilidades de crecer estructuralmente. La priorización tiene que ver con posibilidades de crecer y no con conflictos abstractos, con cosas que la gente dice o que los medios de difusión dicen.

Un acto público también es un conflicto. La idea es: convocar, movilizar y organizar a la gente que va al acto público. Estos no son actos donde el punto central son los oradores; necesitamos priorizar los elementos de un acto: el contacto con la gente, el intercambio, el esclarecimiento. De este modo el acto número dos siempre tiene que ser más grande que el acto uno. Todo ésto es válido si consideramos a un acto público como conflicto. Nos apoyamos en el despelote del acto para crecer, es decir que el quilombo que producimos alrededor, (de ese acto), es lo más importante. Nosotros no podemos hacer lo que hacen los políticos que piensan al acto público desde la foto de los medios de difusión, esa no es nuestra concepción. Por ejemplo una buena idea es montar mesas de esclarecimiento alrededor del acto.

Organismos, planteles, frentes con otras fuerzas políticas:

No existen organismos, son frentes de acción. Lo que antes era el partido hoy es el frente político y luego tenemos frentes habitacionales, laborales, etc. La coordinación de los temas de los frentes es actividad de la coordinadora. En su momento la característica de los organismos es que tenían planteles y que éstos eran el aspecto institucional.

En ninguna parte del mundo los planteles políticos han desarrollado estructura, por ejemplo, en el caso de Chile creamos una situación de «campaña» y todo se aplicó al partido. Luego del trabajo político del plantel, tenemos como resultado estructural, que la estructura decrece. Esa experimentación ya está hecha. Los planteles políticos han sido insuficientes para desarrollar estructuras políticas.

No ha sucedido lo mismo con La Comunidad.

En cuanto a los frentes habitacionales. por ejemplo, no necesitan tener carácter institucional.

Frentes con otros:

En la medida en que unos forman un frente y nosotros nos incluimos en él, perdemos nosotros. Y no podemos andar pensando coyunturalmente en la idea de meter un concejal. La idea de formar un frente es buena si lo organizamos nosotros. Alrededor nuestro. De lo contrario termina mal, como ya lo hemos visto en más de una oportunidad.

En base a que idea formamos un frente con otros:

[aaa]
  • ninguno que preconice la discriminación.
  • ninguno que preconice los métodos violentos.
[/aaa]

Aceptamos a todo el mundo que este de acuerdo con estos dos puntos. Y nada de andar con prejuicios respecto a curas y otros ya que nos interesa incluir. ¿Usted es cura? Bueno, firme el Documento Humanista. Lo mismo vale para ateos o creyentes. Esta fuera de tema si nos gusta o no. Necesitamos ver hacia adonde vamos, y vamos hacia la inclusión y será la inclusión en la diversidad. Que vengan y se incorporen y ellos integrarán a otros. No nos importa de donde vienen sino lo que están haciendo ahora. De nada tenemos que defendernos nosotros, si ellos están ideológicamente jodidos. No perdamos inclusiones por motivos secundarios, (hígados o tripas). Buscamos llenarnos de todo, nos interesa enormemente un Movimiento polifacético.

La lógica de la desaparición de los partidos:

  1. ¿Cómo vamos a hacer un partido si la gente no quiere a los partidos? Es cierto, si hacemos un partido como el de ellos, el nuestro se irá al carajo… Por lo tanto nuestro partido no tiene que hacer lo mismo que hacen los otros. Lo nuestro es mucho más que un partido. Y esos partidos que forman parte del frente político deberán funcionar en base a la estrategia del Movimiento.
  2. ¿Cómo vamos a hacer un partido si los partidos políticos van a la desaparición?, sí, es cierto. Pero todavía existen y todavía sigue funcionando el sistema de gobierno representativo, el estado. La idea es posicionarnos en la medida en que ellos declinan. Es equivocado pensar en que hay que esperar que declinen y después hacer otra cosa. Es la idea de la superación de lo viejo por lo nuevo, o sea la idea de procesos simultáneos.

Es necesario ver la flexibilidad del Movimiento porque podríamos mover todo en función de lo político o de lo cultural.

El concepto antiguo de partido era el que a partir de él, se creaban una gran cantidad de cosas en lo cultural, lo gremial, etc. El partido era el universal y las otras cosas el particular. Aquí es exactamente al revés, es inverso. Aquí el partido es un frente, un particular, y es el Movimiento lo universal. Con este concepto los frentes son diferentes puntos de aplicación, diferentes grados de especificidad.

Claro que hoy, para ellos, los partidos son los frentes de las multinacionales. Nosotros saldremos con todo, de «jeta» con el Movimiento y los frentes. Si nos vamos a largar con todo a «manotear» es muy importante fijar precondiciones.

Precondiciones:

Hay ya mucha experiencia acumulada, así que tomemos esa experiencia.

Es necesario que todo quede claro desde el comienzo porque luego las rarezas quitan energía, la situación es muy adecuada y favorable para nosotros y en el momento oportuno nos moveremos políticamente.

Candidatos: son aquellos que más trabajo hacen a la base y que sean apoyados por esa base y que mejor relación tienen con el medio. Será candidato el que haya realizado más trabajo de construcción.

El plantel no es el centro de la actividad. Eso de que se necesitan candidatos relevantes también está por verse, las poblaciones están muy ariscas, no están tan confiadas con «los pavos reales», por el contrario les están tirando piedras.

Tampoco podemos poner a alguien que le ponemos un micrófono y se queda trancado y no hable. No está cumpliendo bien su función. No podemos poner en primer lugar a los candidatos de afuera, como hace el P.C. y que luego los traicionan. Solo allí donde no tenemos candidatos puede ir la «juglaría».

En todos los casos serán candidatos que siguen la estrategia del Movimiento y no gente que se corta sola. Sería gravísimo. Es gravísimo y desalentador que defeccione un candidato, luego que resulte electo. Es decir que no siga la estrategia del Movimiento. Pero estadísticamente puede suceder. Si ya lo sabemos es diferente.

Necesitamos candidatos funcionales, en nuestro caso nunca puede haber discusión por la ubicación en las listas, como hacen ellos, pues todos cumplen la misma función.

Lenguaje: Nuestro mensaje y nuestro lenguaje con el perfil claro. La idea es posicionarnos de frente al poder político.

Los Verdes: adentro del PH, no como partido.

Necesitamos hablar claro con todos los nuestros que ingresan desde el comienzo: tenemos intereses políticos, que se comprenda la acción del Movimiento, la flexibilizad del Movimiento. Usted como vecino mañana también podrá ser candidato.

El frente político no es permanente, o sea que cuando hay una coyuntura que nos interese, apoyamos con todo. No tiene sentido un partido cuando no hay elecciones. Continuamos trabajando el resto del año con los otros frentes y aquí está la flexibilidad del Movimiento, es decir, el frente político tiene su ciclaje.

En todos los casos estamos siempre creando condiciones continuamente desde los otros frentes. Y estamos siempre creciendo estructuralmente.

Trabajo en la base:

¿Los nuestros quieren manotearse cosas, decisiones, desalojar a los que hoy están y ponernos nosotros?

Lo más homogéneo es que tenemos que hacer lo que decimos y si en todos los materiales apuntamos al poder descentralizado, a que el poder tiene que ir a manos de la gente, no podemos apuntar a la cámara de senadores o a la cámara de diputados. Si desarrollamos estructura en la base social tenemos que apuntar a las comunas. No podemos apuntar a las cúpulas. A partir de una comuna modelo podemos ejercer el efecto demostración. Queremos comunas humanistas.

¿Qué hacemos con uno o dos diputados? ¿Influencia…? Queremos que se difunda nuestro perfil, nuestra cosa. Tenemos que ir armando todo en base a realidades estructurales. Si se trata de un armado partidario no pueden ser las condiciones de origen de tipo político, serán los frentes, y por lo tanto las estructuras. Necesitamos reticular (mapear) todo para diseñar una táctica de arraigo y crecimiento. La unidad de arraigo será: la hoja de barrio y el local. A fin de este trimestre, en Capital Federal, aspiramos cubrir con un local y una hoja cada Circunscripción.

Varios:

El objetivo del operativo «Doctorado» era que el mensaje le llegara a todos y eso fue totalmente cumplido. Muy bien los nuestros; no interesa que la prensa no haya publicado mucho, pero el mensaje llegó. Les hemos armado un desorden y ahora tendrán que ponernos en otro contexto. En este momento hay más de uno con el hígado inflamado.