Estimado Daniel:

Aquí va carta a Kurt.

Hemos pensado que por Europa, deberíamos tenerte aquí con nosotros el 21 de Setiembre al igual que a Kurt por América del Norte.

No creo que vayas a tener mayores problemas económicos, si te pones en contacto con los «duros» de por allá y les pides que empujen tu llegada a estas latitudes.

Te rogaría hicieras conocer por toda Europa, tanto la carta a Kurt, como esta que te acompaño. Por lo demás, a tu regreso de Mendoza, habrá que tomarse un tiempito para recorrer todas las áreas de allá a los efectos de la formación de la Orden.

Hoy ya contamos con un buen plantel de gente en todos los países, pero si sólo quedaran 20 ó 30 correctamente esclarecidos, estaríamos satisfechos. No estoy diciendo que vayamos a obstruir el paso de todos aquellos que estén en condiciones de trabajar con nosotros, que a lo mejor son muchos. Estoy explicando que si solo se tratara de ese número básico ya sería suficiente.

Bueno Daniel, pienso que podrás divertirte cuando empiecen los insultos, corridas, llamadas, listas de firmantes, declaraciones, declamaciones, manifiestos,etc. Bien, nada de ello nos interesa. No queremos trabajar con ese tipo de mentalidades.

Si recorres la historia de la religión la ciencia, la política, etc. verás que nada se ha hecho con blanduchos. Nosotros desde el comienzo hemos sufrido persecuciones… tenemos nuestros mártires y de pronto aparecen algunos creyendo que se trata de un club de barrio, una comunidad hippie o una asamblea donde se «intercambian experiencias». No tenemos ningún interés en «intercambiar experiencias». Tenemos interés en trabajar con gente capaz de cambiar el mundo.

Bien, ya estamos en condiciones de hacer, justamente lo que vamos a hacer: una Orden sumamente disciplinada. Recuerda que hemos ido adelante porque en nuestra formación hicimos las cosas con dureza contra viento y marea. Es cierto que algunos se extralimitaron y confundieron dureza con insolencia o con atropello. Faltaba información y la gente además era muy joven. Por eso es que cambiamos métodos. Recuerda también, como aquellos aparentemente duros, se desarmaban cuando el sistema les daba una pequeña reprimenda.

Las cosas han cambiado, pero hay algo muy cierto: somos más duros que antes.

Recibe con esta, mi más afectuoso abrazo.

A la espera de tu veloz respuesta.

Negro