El comienzo de la Segunda Rueda

8 julio, 1974

Julio y Agosto de 1974

(Proyección y shock final de la primera rueda-Transformación del Mov. en R.I.)

¡PAZ, AMOR Y ALEGRIA PARA NUESTROS HERMANOS EN EL MUNDO!

La Religión Interior está en marcha. Hacia los cuatro puntos de la Tierra vuela su mensaje. Un mensaje simple y amable llevado por aquellos que durante años, se fueron preparando en el conocimiento de su dios interior.

Es nuestra intención traducir el complejo sistema de los trabajos de Escuela a la forma más simple y útil para toda 1a humanidad. El sistema de trabajo ha sido globalmente entregado pero muchos detalles se irán desarrollando con el correr del tiempo. Algunos seguirán trabajando especializadamente otros comprenderán que ha sonado la hora de la apertura al mundo.

revisemos sintéticamente, algunos puntos de importancia de la R.I.

Antecedentes:

El Siloismo, surgido de una arenga pública pronunciada el 4 de mayo de 1969 en las proximidades del monte Aconcagua.

¿Qué es la R.I.?:

Es la religión del hombre actual y de la humanidad futura, frente a las viejas religiones en retroceso. Se basa en el descubrimiento del dios interior de cada ser humano, e identifica a este dios con toda la creación y con las mismas leyes que rigen al Universo.

La interioridad humana:

La presencia del dios interno se manifiesta mediante la experiencia que da la fuerza, no mediante la creencia en dogmas.

Visión del Universo:

Todo parte de la luz original y eterna que en su movimiento va creando distintos planos de energía y materia hasta llegar al plano de la vida desde donde comienza a ascender nuevamente progresando hacia la liberación del espíritu. La luz en los seres vivos es la energía del doble. El doble cuando trabaja sobre si mismo y se hace consciente, genera una energía superior que es el espíritu.

El espíritu humano:

El hombre es un ser que no ha concluido su evolución. Por tanto: está en sus manos continuar el desarrollo. Todo dependerá de sus actos bondadosos y conscientes. El doble nace con el cuerpo físico, pero el espíritu inmortal nace con los actos de unidad interna que forman en el ser humano un centro de gravedad permanente. Estos actos de unidad son los que enseña la R.I. La R.I. por tanto enseña a superar las contradicciones y el dolor, a formar el espíritu y trascender hacia planos inmortales.

Cuerpo, doble y espíritu:

El doble está ligado al cuerpo hasta la muerte. Cuando esto ocurre, el doble se disuelve y la conciencia muere. Pero si en la vida se ha trabajado unitivamente para la liberación de si mismo y de la humanidad, lo actos unitivos han ido generando ese centro de gravedad permanente que llamamos espíritu y que posee propiedades de energía que le permiten continuar su desarrollo consciente hacia planos cada vez más elevados. La presencia del doble puede comprobarse en vida por la manifestación de fenómenos paranormales y aún por su exteriorización.

La Fuerza:

El Trabajo con la Fuerza provoca una aceleración y aumento de la energía, poniendo al cuerpo y al doble en armonía y en estado de unidad. Pero el contacto con la Fuerza debe ser consciente para lograr experiencias evolutivas. La fuerza puede liberarse individualmente o gracias al contacto con otras personas que están en su presencia. También la acción de la fuerza puede verificarse a distancia o sobre los acontecimientos, merced a la oración que es un acto de pedido interno una profunda concentración visualizando aquello que se necesita obtener.

La oración se efectúa según momento o necesidad, pero su mayor efecto se produce luego de recibir la Fuerza.

La Fuerza y los trabajos conscientes:

Si el contacto con la Fuerza no es dirigido en la vida cotidiana de un modo consciente, todo ese caudal se desaprovecha. Para desarrollarse, es necesario observar un estilo de vida diario mediante el cual todo lo que se hace debe ser llevado con atención. La atención a aquello en que se está en todo momento impide la dispersión de energía, impide el ensueño y la contradicción y fortalece la unidad interior. A medida que se progresa en la atención, surge un nuevo conocimiento y un nuevo sentimiento acerca de si mismo y del mundo.

Los Principios:

corresponden a lo que en otras épocas se llamó «Moral». Los principios crean unidad interna en la vida cotidiana y liberan del sufrimiento. Pero estos, se van comprendiendo y aplicando a medida que uno se va desarrollando y adquiera experiencia práctica en la vida.

El camino interno:

Es el camino del propio desarrollo en el que se van comprobando las verdades de la R.I. En el camino se comienza a experimentar el cambio en la propia vida y el surgimiento del centro de gravedad de un modo claro, como si en el interior de uno mismo estuviera naciendo otra naturaleza armónica, feliz y permanente no influida por los beneficios o las desgracias de la vida cotidiana.

Los fenómenos y el cambio interno:

El contacto con la fuerza puede ser muy claro en ocasiones puede haber manifestaciones física del fenómeno. Pero también puede suceder que la Fuerza actúe con suavidad sin producir fenómenos extraordinarios. De todas maneras, las sensaciones de «carga» energética, de energía interna y de felicidad se verifican en cada pasaje de la Fuerza. Por otra parte, sus efectos siguen operando a través del tiempo y en mayor medida si en la vida diaria se conduce uno con atención a lo que hace.

Posición de la R.I. con respecto a las otras religiones:

La R.I. no opone lo terreno a lo eterno. Al contrario, hace depender el desarrollo espiritual del tipo de vida que se lleve en este plano. No admite cultos, sacramentos, ni sacerdotes. Reniega de los sentimientos de culpa y de pecado. No admite infiernos. Ama al cuerpo a la naturaleza, a la humanidad y al espíritu. Utiliza la fuerza como recurso de energía, a la atención en la vida diaria como trabajo de unidad interna y a los Principios, como moral de progreso individual y social.

La Prédica de R.I.:

No se basa en el temor a la muerte o en amenazas. Explica cómo suprimir el sufrimiento y las contradicciones, como evolucionar y formar el espíritu inmortal. La R.I. no prohíbe ni obliga a nada. Enseña a conocerse y a cambiar de vida en profundidad. Predica la igualdad de todos los seres humanos y reclama iguales condiciones de vida para todos. Proclama la no violencia física, económica, racial y religiosa. Brega por la liberación social, cultural y psíquica, destacando la importancia del amor y la compasión con todas las criaturas vivientes.

Trabajo organizado de la R.I.:

Se basa en el grupo de hasta 10 personas. El grupo existe ya, cuando dos personas se reúnen semanalmente en el Espíritu de la R.I. y desarrollan actividad para ampliar la participación a otras. Los distintos grupos en un país y en el mundo coordinan entre sí del modo que juzgan conveniente. De acuerdo a esto, no existe organización fija. Lo único fijo es el trabajo organizado del grupo. Por otra parte, existen los «centros». Los centros lugares habitados especialmente para servicio de la R.I. Pueden tener la amplitud material y la influencia que decidan los grupos que contribuyeron a su montaje. En el grupo se elige a las personas que fueron idóneas para las funciones financieras, de difusión, etc. La dirección espiritual del grupo, en cambio, está en manos de aquellos que lo formaron. Jamás puede coincidir en las mismas personas, la función financiera y la de dirección espiritual. El trabajo organizado de la R.I, se basa en la reunión semanal del grupo para la meditación sobre los Principios, el pase de la Fuerza y la oración. También allí se efectúan, trabajos para la atención sobre las cosas diarias, revisando lo hecho durante la semana.

La reunión semanal:

Una vez por semana se reúne el grupo. En cada reunión se cita un principio a fin de que el participante pueda meditarlo en referencia a su propia vida. Posteriormente, se trabaja con la Fuerza. Terminado esto se da algún tiempo para oración personal. Puede suceder que alguien solicite del conjunto la dirección de la oración hacia, alguna persona presente o ausente que necesite de ella. Termina la reunión con recomendaciones referentes al trabajo con atención en la vida diaria. La duración de la reunión semanal es, aproximadamente, de una hora.

Las fiestas estacionales:

cada grupo (y en todo el mundo) se reúne el día de cambio de estación. Esto sucede, lógicamente, cuatro veces al año. Se trata de la misma reunión semanal, sólo que en esta participan de la misma reunión varios grupos o amigos y conocidos que no tienen participación reconocida de los grupos. Normalmente al terminar este tipo de reuniones, se realiza una fiesta de las usuales en cada lugar del mundo Las fiestas estacionales tienen sentido social. En ellas, el trabajo interno y las relaciones amistosas están conjugados. Tienen además importancia, por la simultaneidad de dichas reuniones en todo el mundo. La oración en esas ocasiones, es una suerte de «cadena» espiritual entre todos los miembros de la R.I..

Literatura de la R.I.:

Básicamente, «La Mirada Interna». Para aquellos que desean más conocimiento, estará a su disposición todo el material de Escuela.