El capítulo XX, titulado «La realidad interior» es un tanto oscuro. Al parecer, su interpretación es difícil para quien no está familiarizado con la teoría de alegórica y simbólica o en general para quien desconoce nuestros esquemas del siquismo y los fenómenos de producción, traducción y deformación de impulsos. Seguramente el libro de Autoliberación en el capítulo destinado a Operativa y particularmente los puntos dedicados a teoría y práctica de la transferencia, hacen más por el lector que todas las explicaciones que pretendamos darle.

De todas maneras, y dejando de lado la comprensión teorética de este capítulo final, no es difícil encontrar personas que perciben con exactitud su clima y captan su significado a nivel profundo, como si lo hicieran con un párrafo poético cualquiera.