En el quinto paso, vamos a tratar de ver en la memoria la tendencia.¿Qué es esto de la tendencia? Aquí ya se observa lo que podríamos llamar, entre comillas: la «forma mental». No como representación, no.

Aquí se observa la forma mental no como representación, sino como todo acto de conciencia que tiende a ligarse a un objeto. Se observa que si se trata de prescindir de la representación, para atender a actos puros, nuevos objetos aparecen para ligarse a esos actos. Y se organizan representaciones que completan actos, en lo cual se observa el trabajo de la memoria de contínuo, ya que la memoria tiende a actualizarse y tiende a cubrir el vacío que se produce en la conciencia.

Descubro en definitiva, lo que ya descubrió Brentano: el mecanismo de intencionalidad. Descubro además en la conciencia, el proceso mediante el cual la memoria tiende a manifestarse cubriendo cualquier acto de conciencia.

Tengo el micrófono, cierro los ojos, tengo la representación del micrófono; observo ahora no ya la imagen interna del micrófono sino el acto que se refiere a la representación. Ese acto se ha convertido ahora en un objeto de conciencia. ¡Fíjense que gracioso! Resulta ahora que el objeto no es el micrófono representado sino que ahora el objeto es lo que en el paso anterior era el acto. ¿Y por qué digo que esto es ahora un objeto? Digo que es un objeto porque hay un nuevo acto de conciencia que se refiere a él. Todo acto que se refiere a algo, se refiere a un objeto. De manera que ahora no tengo siquiera la imagen del micrófono, ahora tengo el acto de representación del micrófono el cual estoy estudiando. ¿Está claro?

Descubro el mecanismo de intencionalidad que hace que todo acto de conciencia tenga como referencia a un objeto y que en cuanto desaparezca un objeto de la conciencia, inmediatamente tenga que aparecer otro para ser cubierto por la intencionalidad de mis actos.